jueves, 9 de junio de 2016

Violencia hacia la comunidad alternativa

La última fase en la terrible incomprensión hacia aquello que es diferente es la violencia. La falta de empatía, la intolerancia y la discriminación sumadas a la desinformación y a la carencia de sentido crítico (a veces consciente, a veces no) pueden llegar a desencadenar fenómenos violentos de magnitudes obscenas.

Los crímenes hacia las minorías - no siempre tan minoritarias -  han acompañado la historia de la humanidad desde tiempos ancestrales. Religión, género, ideología, raza, preferencias sexuales… cualquier pretexto es “suficiente” para levantar el estandarte a favor de la violencia. Los ejemplos sobran: contra los judíos, los negros, los homosexuales, las mujeres, los indígenas, los transgénero, etcétera; siempre alguien se sale del modelo de cómo debería ser el mundo ideal (de acuerdo a un grupo de señores y señoras prejuiciosos, egoístas y de mente corta).

En los ya muy diversos medios de comunicación nos enteramos de una parte de este tipo de ataques. A veces se analizan, se discuten e incluso se organizan campañas de solidaridad. Pero en general nunca se habla de las acciones violentas hacia las contraculturas.

Mientras investigaba en Internet para redactar este texto descubrí algo que me hizo reír y llorar. Al buscar en Google “violencia hacia personas alternativas” más bien aparecieron artículos sobre alternativas para enfrentar a la violencia, en especial la de género. Al ingresar en el buscador “violencia hacia metaleros/góticos/etcétera” resultó trágicamente hilarante que la mayoría fueron definiciones estereotipadas de las “tribus urbanas”, de su supuesta ideología violenta y de cómo lidiar con esta clase de personas. Estos resultados evidencian el prejuicio que se tiene hacia las comunidades alternativas. Cabe mencionar que en inglés se puede encontrar una mayor cantidad de artículos, entrevistas e inclusive estudios (aunque tampoco son así que digan mares de información).

El homicidio de Sophie Lancaster marcó un antes y un después en este tópico. El 11 de agosto de 2007 esta mujer inglesa de 20 años y su novio Robert Maltby fueron atacados golpes y patadas por un grupo de jóvenes. No hubo incitación alguna, sucedió sólo por el hecho de que la pareja era gótica. Ambos entraron en coma. Robert logró sobrevivir, pero Sophie no. Este suceso indignó a la comunidad alternativa en general, especialmente a la gótica, quienes alzaron a voz y compartieron testimonios de las agresiones que soportan de forma diaria a través de sus propios medios de comunicación, como la revista británica Bizarre. A partir de entonces, Sylvia Lancaster –la madre de Sophie – se ha dedicado brindar educación acerca de las personas alternativas a través de la Fundación Sophie Lancaster con el fin de fomentar la inclusión de las subculturas en la sociedad.

Sería ilustrativo e impactante mostrar datos y cifras exactas acerca de este tipo de ataques tanto en México como en el mundo, pero lo cierto es que estos números no existen. De esta violencia no se habla ni se discute, mucho menos se analiza.

Ante esta falta de información los testimonios se vuelven vitales, y YouTube es una fuente rica de conocimiento en este sentido. Prácticamente en todos los canales de personas alternativas se encuentran videos que relatan sus experiencias en cuanto a discriminación y violencia. Por mencionar algunos ejemplos: a Caligo Bastet de Israel lo han perseguido y golpeado en plena calle; a Toxic Tears  de Irlanda le han arrojado pirotecnia y su grupo de amigos fue atacado una vez por hombres adultos, quienes intentaron agredirlos con botellas de vidrio, y además trataron de arrancarle los piercings a una de sus amigas. Hace unos nueve años, cuando yo iba en secundaria, se viralizó la grabación de un emo al cual golpearon en la cabeza con un ladrillo (jamás logré entender por qué traer ese video en el celular y verlo una y otra vez le parecía tan divertido a tanta gente).

En 2013, la policía de Manchester, Inglaterra estableció que las agresiones hacia quienes pertenecen a alguna contracultura son crímenes de odio. Esto significa que ya no se considera como una coincidencia o casualidad que violenten a alguien alternativo. Así esta clase de ofensas se consideran igual de graves que aquellas cometidas por cuestiones raciales o religiosas. Esta nueva clasificación de crímenes de odio aún no se incluye como tal en la legislación inglesa, pero sin duda es un paso en la dirección correcta y un logro para la tolerancia.

La violencia hacia los grupos alternativos existe, ha cobrado víctimas y lo seguirá haciendo mientras permitamos que la desinformación, los prejuicios y la falta de empatía continúen caminando entre nosotros. En 2008 se realizó en México la Primer encuesta nacional: exclusión, tolerancia y violencia en escuelas públicas de nivel medio superior. Entre los resultados se descubrió que un 54% de los encuestados no compartiría clase con enfermos de VIH; un 52.8% no compartiría con personas con otras preferencias sexuales; un 38.3% con jóvenes con ideas políticas diferentes; y un 51.1% no trabajaría con alumnos con capacidades diferentes. La intolerancia y el desinterés hacia la inclusión de personas diferentes en diversos ámbitos son evidentes.

La defensa de los derechos de las personas alternativas no será sencilla ni breve, pero si algo nos ha enseñado la Historia, además de que la violencia es un hueso duro de roer, es que el mundo sí puede cambiar si no se quita el dedo del renglón. El apartheid terminó y las mujeres votan. Es menester recordar que la intolerancia y la ignorancia nos hacen perder a todos porque, ya sea por tal o cual razón, todos podríamos convertirnos en víctimas potenciales del odio de alguien más, incluso hasta por nuestra forma de vestir. Qué ridículo, ¿no?

Entrada anterior: Normal vs Anormal
Entrada siguiente: ¿Vale la pena ser diferente?



No olvides compartir y, sobre todo, no olvides alzar la voz si deseas que la discriminación de cualquier tipo deje de existir.


Si te interesa leer las demás entradas que he escrito en contra de la discriminación de personas alternativas, da click aquí para revisar la lista completa de textos.

jueves, 2 de junio de 2016

Normal vs Anormal

Advertencia: Problemas semánticos a continuación.

Las palabras que decidimos utilizar para nombrar a todo aquello que nos rodea son construcciones abstractas que no definen a los objetos ni a los seres como tal, pero esta manera en la cual nos aproximamos al mundo puede conllevar prejuicios, incluso inconscientes, en nuestro actuar.

“Varas y piedras pueden romper mis huesos, pero las palabras se las lleva el viento”. Este dicho es cierto, pero sólo en parte. Es imposible que una palabra te quiebre un fémur, pero nadie negará que algo dicho pueda lastimar, decepcionar, traicionar y doler.

En Juntos (pero no revueltos) mencioné que no me agradan las expresiones “común” o “normal” en el contexto de lo alternativo porque conlleva ciertos significados peyorativos al momento de definir lo diferente. El diccionario en línea de la Real Academia Española (RAE) define normal como:
1.       Que se halla en su estado natural.
2.       Que sirve de norma o regla.
3.       Que, por su naturaleza, forma o magnitud, se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano.

Los significados 2 y 3 son los más pertinentes en esta cuestión puesto que dejan claro que la vestimenta y el estilo comúnmente utilizados son reglas – no leyes inquebrantables – establecidas a partir de parámetros previos. Parámetros subjetivos porque las modas cambian y no son inamovibles como las leyes de la Física, por ejemplo (a demás de que siguen la temporalidad, las necesidades específicas del contexto, a la industria del vestido, entre muchas otras cosas). Estamos hablando de pantalones y zapatos, no de la fuerza de aceleración. Aunque la definición 1 también resulta útil para esclarecer que técnicamente cualquier, cualquier tipo de ropa sería anormal, puesto que lo normal, el estado natural del hombre, es estar desnudo (como Dios lo trajo al mundo). Todo esto en el sentido estricto de la palabra.

Lo alternativo vendría a ser el antónimo de “normal” en este sentido de referencia hacia lo que se sale de la regla. Lo “anormal” se define como:
1.       Que accidentalmente se halla fuera de su estado natural o de las condiciones que le son inherentes.
2.       Infrecuente.
3.       Persona cuyo desarrollo físico o intelectual es inferior al que corresponde a su edad.

El significado 2 sin duda es acertado, pero los otros 2/3 de esta palabra son ofensivos a más no poder para referirse a individuos cuyo único “pecado” es verse diferente. No son un accidente, no son antinaturales, no rompen ninguna condición inherente, ni mucho menos tienen un desarrollo físico o intelectual inferior sólo por cómo deciden vestirse.

Por esto la palabra “normal” no es mi favorita dentro de la heterogénea cajita de dulces que es la humanidad (¿quién podría definir de manera absoluta y definitiva lo que es “normal”, a final de cuentas). Debo admitir que es el término más apropiado en este sentido, pero entonces no considero correcto que las personas diferentes sean el contrario exacto de “normal”.

Veamos cómo define la RAE lo “alternativo” (sólo algunas de sus acepciones porque tiene un montón):
1.       Capaz de alternar con función igual o semejante.
2.       En actividades de cualquier género, especialmente culturales, que difiere de los modelos oficiales comúnmente aceptados.
3.       Opción entre dos o más cosas.
4.       Acción o derecho que tiene cualquier persona o comunidad para ejecutar algo o gozar de ello alternando con otra.

Sin connotaciones negativas y resaltando que las personas tienen el derecho de elegir y disfrutar de opciones diferentes. Resulta más respetuosa la idea de asimilar lo normal y lo alternativo dentro de un mismo lado y no como antónimos o como equipos rivales en un partido de fútbol. Ser conscientes tanto desde el momento de formular la palabra hasta nuestra interacción con los demás de que ese “otro” diferente no es contrario a nosotros, sino complementario.


Escena adicional: Edgar Morín Martínez – antropólogo, escritor y maestro – explicó en una clase durante mi licenciatura que a él no le parece correcto el término “tribu urbana” porque carga connotaciones negativas de comportamiento tribal o no civilizado.

Entrada anterior: El patito negro y la reunión familiar
Entrada siguiente: Violencia hacia la comunidad alternativa




No olvides compartir y, sobre todo, no olvides alzar la voz si deseas que la discriminación de cualquier tipo deje de existir.

Si te interesa leer las demás entradas que he escrito en contra de la discriminación de personas alternativas, da click aquí para revisar la lista completa de textos. 

martes, 24 de mayo de 2016

Claroscuro: VIXX en México

VIXX es un grupo de pop coreano cuyo nombre es una abreviación de Voice, Visual, Value in Excelsis (Voz, Visual, Valor en Excelencia). Nombre que le calza a la perfección, ya que desde su debut hace cuatro años han demostrado ser uno de los representantes más comprometidos, creativos y originales del K-pop.

Reconocidos como los reyes del concepto, VIXX disfruta de experimentar con su imagen. Su repertorio abarca desde las tradicionales canciones felices de este género hasta su insignia característica: los temas sombríos. Con una tendencia a retratar amores tóxicos y unilaterales, este grupo se ha transformado en vampiros, en “Mr. Hyde” de Robert Louis Stevenson, muñecos vudú y sadomasoquistas para cantarle a un motivo tan común como lo es el amor, pero a través de una lente más tenebrosa y amarga.



El pasado 22 de mayo, 1,900 jóvenes y adultos se congregaron en El Plaza Condesa para vivir una noche de luz y oscuridad. Fue un lleno total, con una fila para el acceso general que cruzó la calle y le dio doble vuelta al camellón. En los alrededores se vendieron suvenires tales como jerseys deportivos con el nombre de los músicos a modo de jugadores (moda reciente), playeras con el hex sign (logo de VIXX con vibra de símbolo de hechicería) y con Rovix, la mascota robot del grupo (un hombre las vendía con el llamado de “¡Lleve su playera de Mazinger Z!”).

Durante la fila los representantes del club de fans explicaron las dinámicas que se llevarían a cabo durante el show: se repartieron banners que debían levantarse durante determinadas canciones, papelitos con la letra en coreano de “feliz cumpleaños” para cantárselas por su 4to aniversario, se estamparon sellos en la mano con el ojo que exhibe N – el líder del grupo – en su video más reciente “Dynamite” y se regalaron chocolates.

Los primeros en acceder al Plaza fueron los portadores de los boletos VIP (los suertudos que conocerían en persona a VIXX) y después ingresaron las zonas de general y balcón. A las 5:30 de la tarde el lugar estaba abarrotado de Starlights – así se llaman sus seguidores – ansiosos de que sus relojes marcaran las 7. El ambiente se animó con cantos a todo pulmón y bailes de las coreografías originales de los temas más populares de VIXX, que probablemente se escucharían en vivo en algunos momentos.

A las 7 de la noche en punto las luces se apagaron y los gritos se encendieron. Un video introductorio. VIXX. N, Leo, Ravi, Ken, Hongbin, Hyuk. Y de repente, los seis aparecieron, caminando en la oscuridad. Por primera vez en México, por primera vez en América Latina.

Comenzaron con “Chained Up”, “Voodoo Doll” y “Beautiful Killer”. Perlas de sudor invadieron sus rostros: bailar y cantar al mismo tiempo no es una labor sencilla. Hicieron una pausa para presentarse en español y mostrar su agradecimiento hacia los asistentes. Los miembros de VIXX son – la mayor parte del tiempo – serios y de pocas palabras, pero no por ello menos afectuosos. En repetidas ocasiones reconocieron la pasión de su público y prometieron dar su mayor esfuerzo para corresponder el sentimiento. A su vez, les pidieron a todos que se cuidaran ya que esa noche era para pasarla bien y divertirse.

Siguió otro bloque de canciones en el cual se encontraron “Dynamite”, “SPIDER”, “Say U Say Me” y “B.O.D.Y”. La producción de este espectáculo fue un poco más sencilla en comparación con otros de esta índole: sólo se proyectaron escenografías y videos en el fondo del escenario; no hubo utilería ni músicos de acompañamiento. Aun así no se trató de una presentación poco atractiva en lo absoluto. Las intrincadas coreografías conceptuales fueron más que suficientes para satisfacer a la audiencia. Ni qué decir del canto: Leo y Ken se robaron el show con esas notas tan altas, largas e intensas.

Se realizó una dinámica en la cual los miembros de VIXX respondieron preguntas formuladas por sus fans, las cuales estaban escritas en notas adhesivas sobre una pizarra. Leo y Ravi interpretaron un fragmento de su dueto “Beautiful Liar” gracias a una petición. Cabe mencionar que las interrogaciones en su mayoría fueron declaraciones de amor (retribuidas con muchos “te amo” por parte de los chicos) y pedidos de matrimonio.

La presentación prosiguió con “Bad Bye”, “Love Letter” y “ERROR”. Fue entonces cuando algo angustioso e inesperado sucedió. El rap de Ravi en “Secret Night” se cortó en varias partes. ¿Su micrófono falló? ¿Él está dejando de cantar? Todo sucedió muy rápido. Ravi se desvaneció por un momento y salió del escenario junto con Leo al finalizar la canción.

Las luces se apagaron y, al regresar, sólo N, Hongbin, Hyuk y Ken estaban ahí. Realizaron otra breve sesión de preguntas y respuestas, Ken cantó un pedazo de “Grenade” de Bruno Mars y anunciaron que en seguida volverían.

Cantaron “Love Equation” ellos cuatro y al terminar N dio la infortunada noticia de que la velada tendría que finalizar en ese momento. Ravi y Leo no podrían regresar, pero nadie debía, estarían bien. Mencionaron que, a pesar de sentirse tristes en ese instante, disfrutaron mucho conocer México y a sus Starlights con toda su entrega y dedicación. Hongbin aseguró que volverían en una próxima ocasión para compensar lo sucedido y alzó su meñique en señal de promesa. Los asistentes hicieron lo mismo.

Para no concluir de forma tan repentina y triste, los cuatro cantaron “Heaven”. Sus fans quedaron con un sabor de boca incierto: por un lado se encontraban emocionados por el concierto y, por el otro, preocupados por el bienestar de Leo y Ravi. Ninguno de los dos estuvo presente en el Meet & Greet ni en las entrevistas con la prensa.

Al día siguiente, Jellyfish Entertainment – el sello discográfico de VIXX – comunicó que el percance se debió al calor acumulado en el recinto y a la diferencia de altitud entre Corea y México. Anunciaron que Ravi y Leo serían llevados a Corea para recibir el tratamiento pertinente y que ninguno de los dos sería parte de las próximas presentaciones del grupo, para que puedan restablecerse. (VIXX México compartió el setlist del show y se comprobó que sólo faltaron dos canciones de las que se tenían planeadas: “On and On” y “Eternity” en su versión japonesa. “Heaven” ni si quiera estaba contemplada.)


Lo único que desean los fanáticos de VIXX – tanto mexicanos como internacionales – es que la salud y la felicidad de los integrantes se encuentren en óptimas condiciones. No sólo para disfrutar de los demás conciertos que planeen llevar a cabo, sino para seguir apreciando la evolución personal y artística de un grupo que cuenta con los ingredientes necesarios para alcanzar un futuro brillante.


viernes, 6 de mayo de 2016

En vivo desde la Tierra: B.A.P en México

B.A.P es un grupo que pasó de ser un éxito imparable a encontrarse en medio de la tormenta entre una demanda y una disquera esclavista. Su retorno a la escena musical fue uno de los más esperados y emocionantes dentro del K-pop. Con un concepto de alienígenas llegados al planeta Tierra, han conquistado las listas de discos internacionales de Billboard desde su debut en 2012.

Después de 9 meses de ausencia, B.A.P regresó con dos mini-álbums nuevos y la gira mundial Live On Earth 2016 World Tour Awake, la cual llegará a más de 10 países. México sería su única parada en América Latina. La cita fue el domingo 1 de mayo en el Pepsi Center de la Ciudad de México a las 6 de la tarde.

Más allá de hacer una reseña tradicional acerca del concierto, quiero permitirme destacar ciertos detalles de este evento que son significativos independientemente de si el pop coreano es lo tuyo o de plano no. Espero comprendan y perdonen mis experimentos periodísticos (y si logro dejarles algo, ¡pues qué mejor!).

Los conciertos de K-pop son espectaculares. La producción está cuidadosamente diseñada con juegos de luces, proyecciones, vestuarios, DJ’s, músicos de apoyo, máquinas de humo, confeti, etcétera. Es común que sus giras posean un eje temático mediante el cual se narra una especie de historia a lo largo del show, ya sea fantasiosa, dramática o cómica; depende del concepto del grupo. Todo está planeado para entretener y asombrar, y sin duda lo logran.

Con B.A.P sucede algo muy curioso porque tienden un poco más al hip-hop y a expresiones más rudas y serias: visten de negro con estoperoles, la crítica social es un tema recurrente en sus líricas (sí, el K-pop también puede ser serio, aunque usted… no lo crea) y en muchos de sus videos siempre le disparan a alguien. Pero también tienen un lado blandito en el que le cantan con colores a la felicidad y al amor.

Entonces tenemos a unos chicos que en un momento cantaron su emblemática “No mercy” con un pequeño injerto de “We will rock you” de Queen, y después brincaron a “Carnival” donde todo es alegría con una lluvia de globos y papelitos. Sus presentaciones al final pueden dejarte con una extraña sensación de “quiero bailar, pero también quiero golpear a alguien”; una sensación bastante divertida y poco usual.



El desdén hacia las problemáticas mundiales no faltó. Antes de interpretar “One shot” se proyectó un listado de las guerras ocurridas en todo el mundo desde principio del siglo anterior hasta la actualidad. La velocidad en la cual ascendía la lista tuvo que aumentar de forma considerable para recorrer todos los conflictos: eran demasiados. “NO MORE WAR” fue la consigna  final. B.A.P repudia la violencia y la pérdida de la libertad, y son claros en su misión de transmitir ese mensaje de paz a través de su música.

A lo largo del concierto cada uno de los integrantes del grupo tuvo un solo, ya fuera de baile o de canto. Así demostraron que su trabajo no es pura pantalla y que los reconocimientos obtenidos en su carrera llegaron gracias a su talento (Nota: Daehyun canta padrísimo. Fin de la nota.) Si bien sus habilidades escénicas son destacables, sus valores como seres humanos fueron las estrellas de la tarde-noche.

Trataron de comunicarse en español lo más que pudieron para expresar su agradecimiento. No pararon de decir que amaban a todos sus seguidores, de mencionar que ellos son el motor de su felicidad. También le reiteraron a la audiencia (bastante variada: hombres y mujeres, desde adolescentes hasta adultos) que no se empujaran y que, por favor cuidaran mucho su salud y su regreso a casa, que fueran felices. Sé que los corazones de muchos se derritieron cuando Bang Yong Guk – el líder del grupo – dijo que había soñado con todos los ahí presentes y que le daba gusto ver el sueño hecho realidad. Algunos podrían decir que esto es cursi, y sí puede que lo sea, pero como fan es increíble que tus ídolos te aprecien y respeten.

Otro aspecto satisfactorio del espectáculo fue observar el goce de los músicos sobre el escenario. Sus bailes y saltos por todos lados, sus sonrisas kilométricas, la pena que les dio que el público no los dejara ni hablar por tanto griterío… Señales de que estos individuos en verdad aman lo que hacen.


Talento real, humildad, originalidad y pasión hacia su trabajo son cualidades presentes en un artista de verdad, lo cual mantiene a su audiencia comprometida hasta al final, en las buenas y en las malas. Y qué mejor que utilizar esa fama como un medio para enviar un mensaje de bienestar (cuando alguien tiene tantos ojos encima, lo ideal sería representar un buen ejemplo a seguir, ¿no?). Estos factores convierten a B.A.P en un grupo digno de ser reconocido.


jueves, 28 de abril de 2016

El patito negro y la reunión familiar

(Se me ocurrieron las mini-historias del patito negro como un medio para contar anécdotas que me han pasado a mí o a personas que conozco sin necesidad de echar de cabeza directamente a nadie, jaja. Las iré intercalando cada tanto entre las entradas de la no-discriminación a manera de ejemplos y pues, para que se diviertan con mis ideas ridículas, imaginando patitos góticos. A veces las cosas graciosas le dejan más huella a las personas.)


Erase una vez un patito negro al que le gustaba Slayer y el mosh.

Un día, parte de la extensa familia del patito negro decidió reunirse puesto que no solían verse muy seguido. Así fue como se llevó a cabo una gran fiesta de patitos junto a un lejano estanque. El patito negro se la pasó excelente ese día. Graznó con familiares a los cuales hace siglos no veía y conoció a otros tantos con quienes jamás había convivido.

Días después, el patito negro se enteró de que su abuelo pato por un momento se preocupó porque su nieto era de un color diferente al de los demás; por un instante imaginó que podría andar en malos pasos. El patito negro se sorprendió de esto, pues su abuelo lo trató con sumo cariño y normalidad durante toda la reunión (nunca lo vio feo ni le preguntó qué diablos con su vida).

Lo que le sorprendió aún más al patito fue que cuando su abuelo le confesó su preocupación a un tío pato, éste le aseguro que no tenía ab-so-lu-ta-men-te nada por qué acongojarse. Él mismo platicó montones con el patito negro y, aunque no sabía sus razones para ser diferente, disfrutó mucho conversar con él. Así fue como descubrió que ese patito rarito era en realidad tan alegre y dedicado como podía serlo cualquier ave. Eso despejó las dudas del abuelo pato.

Y entonces todos fueron felices. Fin.

Entrada anterior: Diferente también es lindo
Entrada siguente: Normal vs Anormal


Si te interesa leer las demás entradas que he escrito en contra de la discriminación de personas alternativas, da click aquí para revisar la lista completa de textos. 

viernes, 22 de abril de 2016

Rosas en la lluvia: Guns N’ Roses en México

La reunión de Guns N’ Roses es un sueño que miles de personas han tenido desde hace unos 23 años. A partir de las pláticas que tuvieron los miembros clásicos de la banda (sobre todo entre Axl Rose y Slash) y su inducción al Salón de la Fama del Rock and Roll, los fanáticos – y no tan fanáticos – del grupo al fin vieron posible el tan anhelado sueño. Un sueño cristalizado en la gira Not in this lifetime; un nombre bastante irónico para la ocasión.

La alineación de este tour está compuesta por tres de los miembros clásicos de Guns N’ Roses: Axl Rose en la voz, Slash en la guitarra principal y Duff McKagan en el bajo, con Richard Fortus en la segunda guitarra, Frank Ferrer en la batería, Melissa Reese en el sintetizador y Dizzy Reed en el teclado. Se entrevé que lo que la gente deseaba era ver junta de nuevo la mancuerna entre Axl y Slash, ya que en redes sociales hubo una avalancha de personas emocionadas por este reencuentro en contraste con una menor cantidad de entes decepcionadas de que este evento no contaría con Izzy Stradlin y Steven Adler (hasta ahora, porque ninguno de los dos ha dado un “no, nunca jamás” definitivo).

Los Ángeles, Las Vegas y el festival Coachella en Indio, California y ahora México serían los primeros testigos de este acontecimiento. Con dos llenos totales en el Foro Sol de la Ciudad de México, el 19 y 20 de abril se marcaron en el calendario como dos días altamente esperados.

                                                                    
20 de abril de 2016

Con un clima impredecible e indeciso entre el calor y la lluvia, llegó Guns N’ Roses a la capital mexicana. Emoción general por la reunión de los 3/5, cuestionamientos acerca del desempeño de Axl sobre el escenario (y sobre si llegaría temprano) y dudas acerca de la química del grupo actual fueron algunos de los sentimientos que caminaron entre una audiencia adolescente y adulta en su mayoría. Entre la tradicional mercancía no oficial, los impermeables-bolsa-de-plástico fueron de los souvenirs más buscados. El día anterior llovió durante la tarde-noche y el manto gris que cubría al cielo predecía que esta ocasión no sería muy diferente.

Alrededor de las 8:20 de la noche subió The Cult al escenario del Foro. Una elección más que acertada para una larga e intensa noche de leyendas del Hard Rock ochentero. Ante una audiencia de más o menos la mitad de la capacidad del recinto, The Cult interpretó temas clásicos como “Rain”, “She Sells Sanctuary” y “Fire Woman”, así como canciones de su más reciente álbum Hidden City, como “Hinterland” y “G O A T”.

La producción escénica sólo se valió de un juego sencillo de luces y de un fondo con las lilis blancas pertenecientes a la portada de Hidden City, pero la calidad del grupo se lució por sí misma. Era imposible no mover si quiera el pie al ritmo de su música. El vocalista Ian Astbury exudó energía sin parar: corriendo de aquí para allá, sacudiendo el micrófono, golpeando su pandero, tirando el micrófono y aventando su pandero. Con voz, saltos y gritos se encargó de mantener al público atento y de calentarlo para lo que venía.

En cuanto terminó the Cult a eso de las 9:00 comenzó una llovizna que no se detuvo por completo hasta más o menos dos horas después. Casi todos los puntitos negros contenidos en el foro se transformaron en fantasmas de plástico azules, grises, blancos, amarillos y naranjas. Casi todos porque hubo algunos distraídos que olvidaron con qué protegerse, y otros más que parecían disfrutar las lágrimas del cielo en sus rostros. De cualquier manera la inclemencia del clima no frenó la euforia de los “gunners” mexicanos.

En las pantallas del escenario se veía el emblema de las rosas y pistolas. De repente, apareció un anuncio parpadeante de luces de neón. Se trataba del mismo logo, pero “deconstruido”, apareciendo por partes. Surgieron flashazos de los cráneos estilo Appetite For Destruction que representaban a Axl, Slash y Duff.

Los espectadores estaban ya desesperados cuando media hora después por fin aconteció ese momento en el cual se apagan todas las luces y el corazón da un brinco. A pesar de la lluvia, miles de pantallas de celular iluminaron el lugar con su luz blanca (pero aguas, que Duff sí regaña a quienes se preocupan más por tomar fotos que por vivir el momento).

Sonó el tema de inicio de los Looney Tunes, o sea, el espectáculo que vendría sería una locura, todo menos algo serio. Poco a poco entre la oscuridad emergieron los ídolos de todos los presentes. Entre alaridos y devil horns, Guns N’ Roses comenzó con “It’s So Easy”.

Axl Rose, aún discapacitado debido al pie que se rompió durante su show en Los Ángeles, cantó sentado en un trono de guitarras (parecido al de Juego de Tronos, pero menos extravagante) prestado por Dave Grohl. El estilo no se pierde ante nada. La efusividad provocada por Slash era evidente. En cada solo, en cada momento que fue captado por las cámaras la gente pegó el grito al nublado cielo.

Se trató de un concierto extenso: un repertorio de 25 canciones clásicas, no tan clásicas y covers. Tuvo un tinte surreal ver a Duff McKagan y a Slash tocar “Chinese Democracy”, tema homónimo de un álbum criticado por su casi eterno retraso y por la variada e inestable alineación de la banda durante esa etapa. Fue sobrenatural observarlos ahora ser parte de aquello tras años de drama.

Las canciones más coreadas fueron (sorpresa, sorpresa) “Welcome to the Jungle”, “Sweet Child O’ Mine” y “Paradise City”. Las voces de los fans causaban un sobrecogimiento increíble. Escuchar a 26,000 almas cantar al unísono es una experiencia poco común y emocionante.

Entre los covers presentes en el setlist estuvieron “Live and Let Die” de Wings, “New Rose” de The Damned y “The Seeker” de The Who, por mencionar algunos. Y claro, “Knockin’ On Heaven’s Door” de Bob Dylan. Referencias y homenajes a los artistas que de alguna forma han sido parte de la tinta que escribe la historia de Guns N’ Roses.

“Mr. Brownstone”, “Estranged”, “Rocket Queen”, “You Could Be Mine”, “My Michelle”, las emotivas “November Rain” y “Don’t Cry”… Not in this lifetime es una gira que incluye temas de todos los álbumes y para todas las emociones que se busque provocar. La calidad y cantidad tuvieron palomita en su boleta de calificaciones. Este equipo de nuevos/viejos compañeros estuvo bien integrado. Las canciones sonaron como debían escucharse y tanto fans recientes como veteranos disfrutaron de cantarlas y bailarlas sin reserva.

Axl no bailó con sus característicos movimientos de serpiente debido a su lesión, pero el estar sentado le permitió enfocarse en su voz y acalló a los escépticos que ya no creían en su capacidad como frontman. Se trató de un concierto bastante callado entre los músicos. Axl Rose fue el único que habló, para presentar a los demás y para agradecerle al público en reiteradas ocasiones – en español – sus aplausos y su presencia. Pero cabe mencionar que entre la tríada no hubo interacción destacable.


“Paradise City”, la melodía perfecta para terminar. Su alegría y explosiva locura final la convierten en el broche de oro ideal. Con una pirotecnia espectacular en un cielo vigilado por la luna en su punto más alto fue como concluyó la rockera y húmeda velada. Pero sin duda los fuegos artificiales más impactantes fueron Axl Rose, Duff McKagan y Slash cantando juntos los coros de “Paradise City”, y el abrazo con el que le dieron las gracias a su público. Ahora sí que ningún conflicto dura para siempre, tampoco la lluvia de noviembre. Perdón, de abril.

jueves, 7 de abril de 2016

Diferente también es lindo

El jueves pasado se estrenó en México Novias en apuros, un programa en la televisión de paga que socorre a las futuras damas de blanco con el fin de evitar las “grandes aberraciones de la moda [que] van al altar”. ¿Adivinan a quién ayudaron en el primer episodio? Pues sí, a una chica metalera (tenía que ser).

En una entrada anterior – Vive y deja vestir – traté con más detalle este problema de la intolerancia hacia las personas con apariencia diferente. En pocas palabras, lo importante es la sustancia, no la forma; y la ropa sólo es ropa. Si bien es perfectamente válido aconsejar de buena fe a alguien para que mejore su estilo, es muy grosero asegurarle que todo lo que usa está mal o que es estúpido. Para todo hay maneras y momentos.

Debo admitir que ese episodio de Novias en apuros me dejó un mejor sabor de boca en comparación con otros programas de esta índole. Al final respetaron los gustos de la novia metalera, mezclándolos con la estética del vestido tradicional (escogieron uno blanco con tul y encaje rojos). La chica se mantuvo firme y le agradó probar un estilo diferente sin abandonar sus preferencias originales. Lo terrible fue que llegaron a esa resolución con comentarios hirientes como “es ridículo”, “parece un disfraz”, “a nadie le gustará”, “nuestra boda no será una película erótica”, entre otros. Todas críticas destructivas e innecesarias.

Que te aseguren que tu apariencia está mal, que es ridícula, cuando a ti te gusta y te hace feliz (por algo decidiste verte así, ¿no?), duele. Es violento y lastima. En el “mejor” de los casos  (“mejor” porque lo realmente mejor sería que no sucedieran estos ataques) desarrollarás un teflón al cual se le resbalarán todos los comentarios negativos porque sabes que tu aspecto es determinación tuya y de nadie más. Pero imagina que una persona que aún no desarrolla la convicción suficiente para defenderse de los demás es el blanco de estos ataques.

En Facebook y YouTube he leído infinidad de comentarios de personas tristes y frustradas porque temen verse diferentes, porque sus padres los juzgan, sus conocidos los señalan. Veo muchos videos de moda y maquillaje gótico en los cuales la gente pregunta de manera recurrente: “¿de dónde sacas la confianza para verte así diario?”. El miedo al rechazo es un motor fuerte, uno que frena más de lo que mueve. Y sí, el miedo es una emoción básica para la supervivencia, ¡pero no cuando lo único que pretendes es usar un par de botas altas o un labial negro!


Las personas alternativas no son un reto que se deba superar, ni un proyecto que se deba terminar. La expresión a través de la apariencia es un derecho que debe ser defendido. Siempre y cuando se respeten las normas sociales (como no ir a una boda con un bikini y un pantalón de pijama, por ejemplo), no hay ningún problema con seguir la estética que tú prefieras. Todos, tanto la gente que sigue las modas como las que no, merecen respeto. Y todos, todos tienen las mismas posibilidades de verse guapos y lindos.

Entrada anterior: Juntos (pero no revueltos)
Entrada siguiente: El patito negro y la reunión familiar




No olvides compartir y, sobre todo, no olvides alzar la voz si deseas que la discriminación de cualquier tipo deje de existir.

Si te interesa leer las demás entradas que he escrito en contra de la discriminación de personas alternativas, da click aquí para revisar la lista completa de textos.