viernes, 30 de mayo de 2014

"Todo lo que es voz a mí me fascina"


"Todo lo que es voz a mí me fascina"
Entrevista con Mireya Mendoza


Mireya Mendoza es actriz de doblaje, cantante y locutora con 15 años de experiencia en el medio. También es la vocalista de Driven, un grupo de Rock. Entre sus trabajos de doblaje más recientes se encuentran las voces de Gwen Stacy en Amazing Spider-Man 2 y de Nadya (Tina Fey) en Los Muppets 2: Los más buscados. Sólo basta echarle un vistazo a su increíble y extenso currículum para comprobar que Mireya ha trabajado en los más diversos rubros: desde series televisivas y películas (tanto animadas como con actores) hasta animes y videojuegos.

Mireya Mendoza estudió la licenciatura en Comunicación, una carrera que al ser tan ecléctica le permitió aprovecharla en los distintos ámbitos de su vida profesional, incluso  le ha servido para ayudar en el diseño de portadas de los álbumes de Driven.

Su carrera comenzó de manera oficial en Buffy, la cazavampiros, donde interpretó a Tara Maclay, un personaje secundario. Antes de tener este papel hizo audiciones para cantar openings (canciones de inicio) de anime. Ése fue el día no en el que ella descubrió el doblaje, sino cuando el doblaje la encontró a ella.

“No sé cómo explicarlo. Alguna vez con la princesa Tiana [personaje principal de la película La Princesa y el Sapo] me pasó que una amiga habló por teléfono y me dice “Es que mi sobrina quiere hablar con la princesa” y yo (Risas) “O.K. A ver, pásamela”. Entonces hablé con la niña y yo hablaba como si fuera la princesa, y la niña no pensaba que estaba hablando con una actriz de doblaje, pensaba que estaba hablando con la princesa. Incluso fue muy chistoso porque la princesa cocina, y yo le pregunté a la niña si le gustaba cocinar y quedamos que un día ella me iba a preparar un sándwich, que es lo que ella sabía preparar.

“Y después mi amiga me dijo “Oye, es que fue a la casa y te dejó un sándwich porque iba a venir la princesa a comerse el sándwich que ella había preparado”. Entonces un poco así me pasó con el doblaje. Era demasiado mágico y nunca me puse a pensar que detrás de eso que yo estaba viendo en la pantalla había un actor de doblaje.”

Mireya se desempeña en el ámbito musical desde los 13 años, por lo cual ya contaba con entrenamiento vocal y cuando conoció el doblaje empezó a aprender técnicas propias de esta labor. Su educación pasó de teórica a práctica cuando empezó a hacer sala todos los días, cuatro horas diarias y durante muchos, muchos años.

Hacer sala es cuando un entusiasta del doblaje va a los estudios de grabación a conocer cómo es este oficio en la vida real. Desde ahí se van conociendo contactos y, quién sabe, hasta te podrían considerar para algún papel pequeño. Ser constante, respetuoso, tener cierta sensiblidad emocional y las relaciones públicas son esenciales en el doblaje para dar a conocer tu trabajo y para recibir ofertas de empleo.

Un día normal en la vida de un actor de doblaje suele empezar entre las 8 y las 9 de la mañana (los horarios dependen del estudio y del director del proyecto). El resto de la jornada dependerá del tipo de actor que se trate – si en ese momento sólo se tienen personajes secundarios o si se interpreta a un protagonista en un programa recurrente – y del momento en cual se encuentre su carrera.

La agenda de un actor de doblaje se arma en el día a día dependiendo de la cantidad de trabajos y tomando el tiempo que toma el trayecto entre un estudio y otro. Mireya procura regresar a su hogar antes del anochecer para su entrenamiento vocal. Nunca se cansa de aprender.

Las rutinas dependen de cada quien, ya que hay actores que llegan a terminar sus jornadas de trabajo a las 11 de la noche. Ésta es una característica inherente de esta labor: la flexibilidad del horario. (La cual no siempre es cómoda, ya que hay veces en las que toca trabajar hasta en días festivos. Hasta durante la luna de miel te buscan para chambear.)

Mireya se encuentra en la única especialidad de doblaje en la cual no se sabe qué se va a hacer sino hasta que llegan al estudio – lo cual a ella le parece muy padre –. Si se trata de interpretar a un personaje nuevo, el director se encarga de dar un breve contexto y perfil del personaje. Después, Mireya recomienda ver una escena para estudiar cómo habla el personaje, cómo se mueve, cómo actúa, qué color de voz tiene. Después se realiza un ensayo con un guión ya traducido. Lo ideal es grabar al primer intento, pero de no ser así, se tienen un par de intentos extras.

Cada actor de doblaje cuenta con diferentes habilidades las cuales se pueden utilizar en las diversas ocupaciones de la voz, como locución radiofónica, imagen o locución comercial. Y cada actor le agrega un poco de su personalidad a cada personaje que doblan, además de la actitud intrínseca del mismo. Es importante contar con la capacidad de hacer algo actoral y vocalmente distinto en cada proyecto para ser versátil y evitar que cada personaje suene igual al anterior.

Hay actores con voces muy particulares – como la de Mario Castañeda –  que a pesar de ser fáciles de reconocer, saben cómo trabajar para escucharse diferente en cada propuesta, para lo cual se requiere de compromiso y talento. Mireya considera que su voz le ha dado la capacidad de mimetizarse.

“La técnica del doble no nada más es hablar. También por eso se ha perdido el valor de lo que hacemos, porque la gente piensa que nada más es hablar y en realidad son varias disciplinas que convergen. Tienes que ser actor, tienes que conocerte físicamente, saber exactamente qué están haciendo tus cuerdas, cómo está trabajando tu laringe, cómo estás respirando, cómo estás apoyando…”

Una de las dificultades a las que deben hacer frente los actores de doblaje – y que a veces no se suele percibir – es a las lagunas que existen en la legislación mexicana en cuanto a este oficio. Con leyes obsoletas e incluso inexistentes, no existe un marco jurídico que proteja al 100% a estos actores.

Si bien en la Ciudad de México se encuentran afiliados a la Asociación Nacional de Actores (ANDA) O al Sindicato Industrial de Trabajadores y Artistas de Televisión y Radio (SITATYR), en el resto de la República no existen instituciones que se encarguen de hacer valer los derechos y obligaciones de los actores de doblaje.

Al hablar acerca de su incursión en otros trabajos de la voz diferentes a los que suele realizar – como la producción radiofónica -, Mireya comentó: “Desde mi apreciación, si a alguien le apasiona más hacer esto que yo estoy haciendo, mejor que venga esa persona y lo haga. Porque la satisfacción que yo siento cuando estoy haciendo doblaje o cuando estoy cantando o cuando estoy dando pláticas, es una satisfacción que no cambiaría por nada del mundo. Y si alguien ama más eso que yo y lo hace igual o mejor que yo, que venga y lo haga”. Mireya considera que para la gente con talento siempre hay espacios.

Mireya es una persona muy agradable, alegre y conversadora. Su voz refleja inmediatamente su quehacer al estar llena de matices y expresividad. Escucharla hablar es divertido y cautiva la atención.

Algunos de sus (muchos) personajes favoritos de doblar fueron aquellos que le dejaron enseñanzas. Como Kaname Chidori del anime Full Metal Panic? Fumoffu, que le demostró lo fuerte y loco que puede gritar. O Scarlett Johansson en el filme Her, donde pudo experimentar tanto con sus capacidades vocales y como con técnicas del equipo de grabación.

La entrevista tenía una duración estimada de media hora y se alargó hasta la hora con 20 minutos. Aunque más que una entrevista fue una conversación, durante la cual no dejó de demostrar el sentido humano que posee y la visión de una ideología bien definida que da a relucir el compromiso y la pasión que siente hacia su vocación.



“Últimamente que estoy aprendiendo cosas nuevas en mi vida, me doy cuenta que yo tengo que ir por el mundo con mucha humildad pero también con mucha dignidad. Porque así como hay gente que hace las cosas mejor que yo, yo también lo hago bien.”

jueves, 22 de mayo de 2014

La muerte de la muerte

¡Hola! ¿Cómo están? c:

Hoy quiero compartirles algo un poco diferente porque no tiene nada que ver con música que es lo que suelo poner aquí. Esta vez quiero compartirles un cuento que escribí para la categoría de Letras Muertas en el XVI Festival Universitario de Día de Muertos "50 años sin Remedios Varo", el cual recibió mención honorífica el día de ayer. Y estoy todavía más contenta porque nos dijeron que todos los trabajos ganadores serán plasmados en un libro que será presentado en la Feria del Libro en el Palacio de Minería. 

Estoy que exploto de alegría porque sería la primera vez que un trabajo mío se publica en impreso. :D
(Exceptuando esas historias que nos hacían escribir en la primaria que salían en un librito que tenías que ir a recoger a una conferencia en la que trataban de venderte enciclopedias, ¿alguien se acuerda de eso? Jajaja.)

Espero les guste. c:
(Por cierto, derechos reservados de la UNAM. No sé si deba poner eso pero, supongo que no está de más. xD)


La muerte de la muerte
por Pandora (Lilian Pérez)

Era un día frío. Muchos años después de los tiempos de los gasolinazos mensuales y los plantones en Reforma. En una modesta salita, con sólo una ventana y un sillón retapizado varias veces, se encontraba la muerte.

Sentada en flor de loto, tapada con su túnica raída y con su guadaña recostada a su lado, se encontraba disfrutando de un té. Ella no tomaba té, de hecho ni siquiera tenía la necesidad de comer o tomar algo, pero el hecho de sostener la taza caliente entre sus delgados dedos le transmitía una sensación reconfortante. O al menos eso siempre le pareció que se sentía cuando veía a los humanos hacer lo mismo. Si ni sabía lo que era el calor tampoco.

Estaba tratando de recordar una canción cuyos primeros cuatro segundos no podía sacarse de la cabeza cuando el sonido de una voz la sobresaltó.

- ¿Señora muerte? – resonó dentro de su cráneo.

- Este… ¿sí? – respondió la muerte confundida. En su sala nadie hablaba. Es más, nadie le hablaba nunca. Y la guadaña se encontraba en un sueño tan profundo que era imposible que se tratase de ella.

- Hola, buena noche. Disculpe la intromisión pero, necesito hablar con usted.

- ¿Conmigo? Pero… ¿se puede saber quién me busca?

- La Muerte.

La muerte – la primera – se quedó muda, y ella creyó que sorda. “¿Qué? ¿La Muerte?”  ¡Pero si ella era la mismísima muerte! ¿O acaso era su consciencia quien le hablaba? No. Ella nunca se refería a sí misma en tercera persona.

- ¿Cómo, perdón? – dudó la huesuda.

- Que soy La Muerte. Y necesito hablar contigo.

- … ¿Ajá? - ¿O estará soñando? No, qué va. Si ella ni dormía. Ni siquiera ojos o párpados tenía para poder cerrarlos.

- Perdona la molestia, y la confusión. Verás que yo nunca imaginé que me vería en la necesidad de presentarme contigo. Y menos en estas circunstancias.

- ¿Qué? ¿Por qué? ¿Cuáles circunstancias?

- No sé cómo vayas a tomarlo, pero es que tus servicios ya no son requeridos aquí en la Tierra.

- ¡¿Perdón?! – La muerte se levantó indignada – No sé quién te creas que eres, pero yo ¡soy la muerte! Despojadora de vidas y sueños, ladrona de alientos, justiciera de la existencia. ¡Y ninguna misteriosa voz va a venir aquí, a mí propia casa (¡pero qué descaro!), a decirme que mis servicios ya no son necesarios! ¡Semejante burrada! ¿Qué sería del mundo con tanto niño llegando y sin nadie que les enseñe la salida a los ancianos?

- Comprendo tu confusión. Pero debo decirte que aquella muerte de la que te refieres, soy yo. No tú.

La muerte, perdiendo la cordura y la paciencia, agitaba sus brazos mientras trataba de articular algún reproche, un insulto cuando menos.

- Te explico. Tú no eres La Muerte. Sólo eres la muerte ante los ojos de los humanos. Ellos me imaginan a mí, la verdadera Muerte, así como te ves tú ahora. Como un esqueleto encapuchado.

La muerte se enfureció aún más. Decir que sólo era un esqueleto en capucha era… Bueno, técnicamente sí lo era. Pero decirlo así sin más ni más, como si no fuera de por sí asombroso que un extraordinario ser como ella pudiera existir… Qué grosería. Y luego en su propia casa.

- Y debes admitirlo. Los tiempos han cambiado. Hay gente que te ve como una mujer, o como una bocanada de humo de cigarro, o como un trago más cuando se es conductor designado, o como la carne de puerco. Ya ni siquiera en las culturas en donde te representaban así como luces en este momento te siguen percibiendo de la misma manera. Los años de tu apogeo ya se distinguen lejos en la distancia.

La muerte seguía enojada. Si tuviera piel, estaría enrojecida. Miraba hacia el techo con ojos de puchero. No sabía por qué veía el techo, si la voz sonaba dentro de su cráneo. Pero es que tenía la sensación de que conversaba con algo que se encontraba más arriba que ella.

- ¿Y? Si eso fuera cierto (aunque ella sabía que sí lo era), ¿qué? ¿Ahora la gente ya no se va a morir porque ya no me ven así o qué? Tienes la cabeza llena de incongruencias, lo juro.

- No, es obvio que la gente tiene que seguir muriendo. Pero he tomado la decisión de que ya no es necesario que sigas haciendo mi trabajo en representación mía. Así que, tú también deberás morir.

“¡La muerte muerta! ¡Háganme el bendito favor! Esta estúpida voz no deja de decir sandeces”, gritaba la muerte hacia sus adentros. “¡Y en mi propia casa!”

- ¡Que la muerte se muera! ¡Ándale! ¡Y mañana a la vida se le van a raspar las rodillas o le va a picar un mosquito en el dedo!

- Entiendo tu impresión. Pero verás, los conceptos, lo intangible, es algo inmortal; inmutable. La Muerte no desaparecerá nunca. Pero tú, tú eres una imagen, una representación mía. Las representaciones cambian, desaparecen. No son eternas.

La muerte no sabía ni por dónde defenderse.

- Ajá pues… ¿Y qué se supone que haga entonces? ¿Eh? ¿Retirarme e ir reservando mi lugar en un crucero al Caribe?

- Pues lo que decidas hacer con tu tiempo ahora no es de mi incumbencia.

La Muerte se escuchaba decidida e incorruptible. A la muerte le empezó a dar miedo. O lo que ella suponía que era el miedo. La muerte nunca había sentido temor.

- … Entonces… ¿En serio hablas en serio? – Una parte de ella deseaba seguir creyendo que todo esto seguía siendo una mala broma o una bola de idioteces.

- Sí. – Contestó fríamente La Muerte.

- Y… ¿Y qué se supone que pasará conmigo ahora? ¿Me iré? ¿Cuándo me iré?

- No lo sé. Es imposible saberlo. Existencias como la tuya desaparecen en el último instante en  el cual alguien se acuerda de ti.

- Entonces… ¿me tomará desprevenida? ¿Al igual que a los humanos?

- Exacto.

La muerte se sentó con lentitud en el suelo. Su guadaña seguía durmiendo. La noticia le iba a caer en la punta del pie.

La muerte se abrazó las piernas. Nunca se había sentido tan pequeña. Tan frágil.


Tan muerta.

viernes, 9 de mayo de 2014

Entrevista con Fabian Durón de Reactor 105.7

Esta entrevista es un poco viejita (es del 24 de octubre del 2013) y fue para un trabajo de la clase de Producción Radiofónica, por eso puede que se lea un poco seria. Pero no la había compartido aquí porque... porque quién sabe, jaja.

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Entrevista con Fabian Durón de Reactor 105.7


Marco Fabian Durón León es locutor, productor y programador en el programa Sangriento en Reactor 105.7 FM, estación en la cual lleva 7 años y medio laborando. También es profesor de Producción Radiofónica y Fotografía en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Xochimilco. Es egresado en Comunicación Social de la misma institución.

Ha realizado pequeños trabajos - cápsulas y colaboraciones - en la estación en línea de Rock 101, en su propia estación de radio online (la cual ya dejó), en la estación de la UAM Radio y para la de Xochimilco, así como spots para festivales de documentales.

Fabian es una persona con la cual el conversar se vuelve dinámico y entretenido. Es muy activo, curioso y atento. La mirada la mantiene fija a los ojos de con quien se encuentra hablando. Su cuerpo también refleja total atención hacia el otro hablante: con brazos extendidos y el torso inclinado hacia adelante, es agradable la sensación que proyecta de estar interesado en el momento.

Es gracias a su actitud activa – él mismo se describe como multitarget – que prefiere trabajar como productor o programador antes que ser locutor. Fabian comentó que estar en “la parte de atrás” es lo que más le gusta y le divierte, ya que es el momento en el que se pone en práctica todo lo aprendido. Además de que, al ser especialista en música, le apasiona investigar y conocer bandas nuevas. La locución no le llama tanto la atención ya que él considera que ese trabajo no requiere tanto trabajo previo como en la producción.

La carrera de Fabian inició cuando a sus 15 años entró a trabajar al tianguis cultural del Chopo, ayudando a su tío en un puesto que él tiene. Fue en este lugar donde conoció a muchas personas que trabajaban en los medios de comunicación, quienes lo llevaban a conciertos y a conocer a las bandas. En ese momento su pasión por la música creció y empezó a hacer carrera sin habérselo propuesto.

Reactor 105.7 FM surgió tras una fusión entre dos estaciones: Órbita 105.7 FM y Radioactivo 98.5 FM. Fabian ya trabajaba en Órbita antes del cambio. Al surgir la propuesta del programa Sangriento dentro de Reactor, les hizo saber a sus conocidos que se encontraban en este proyecto que contaban con él si necesitaban a alguien para el equipo. Y como ya conocían su forma de trabajo y la experiencia con la que contaba, lo aceptaron y empezaron a trabajar en Sangriento.

Al preguntarle qué es lo que más le gusta de hacer radio, contestó: “Me gusta el conocer mucha gente. Igual hay muchos que están en radio y se creen mucho porque pues… están en radio. Pero a mí no me gusta esa parte. De hecho ahorita voy a hacer la fiesta [de aniversario] del programa y siempre son bienvenidos todos, bienvenidos todos los que puedan. Y trato de que sea gratis porque es una fiesta que quiero hacer para que todos vengan a celebrar con nosotros.”

En cuanto a su labor en Sangriento, Fabian explicó cómo es que programa cada transmisión. Lo que él hace es armar entre cuatro y cinco bloques de tres canciones cada uno. En los temas musicales, trata de llevar una lógica de: Banda popular o más o menos conocida > Banda nueva > Banda desconocida. De esta manera, lo que trata de hacer es abrir el conocimiento musical de sus escuchas.

“Yo si prendo el radio es porque quiero que me propongan algo. No quiero escuchar las canciones que puedo escuchar en mi reproductor”, explicó. “Entonces yo trato de siempre meterles más bandas. Y las bandas nacionales igual apoyarlas. O sea, voy a las tocadas de las bandas nacionales siempre. Siempre trato de estar en el medio”, y es de esta manera como va conociendo un mayor número de propuestas para su programa.

Cabe mencionar que Fabian entró a trabajar en radio al mismo tiempo que empezó a estudiar Comunicación Social en la UAM Xochimilco. Antes de entrar a la UAM, apoyó en prensa en OCESA, escribía para diversas fanzines y buscaba notas para Univisión. Lo anterior mientras estudiaba Periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), carrera la cual dejó al no ser lo que le apasionaba como tal. Ahora, se cumplen tres años desde que concluyó su carrea, y lleva dos años enseñando en su alma máter.

¿Qué es lo que a Fabian más le interesa enseñarles a sus alumnos? “Que sepan usar los programas”, dijo. “Sabiendo utilizar cualquier programa y teniendo los conceptos básicos, haces los programas [de radio] en cualquier lado”.

“Lo que les enseño aquí es cómo se manejan las cosas afuera. Luego se quejan de que soy exigente, de que les pongo un tiempo determinado […] y se quejan “Ay, dame cinco minutos”. Pero les digo que no, porque allá afuera no te van a dejar. Tienes que hacer todo en tiempos, en tiempos, en tiempos. […] Yo quiero que tengan la idea de lo que necesitan y cómo van a salir. Trato de que salgan con las cosas lo mejor preparadas de aquí para que afuera puedan ser buena competencia.”

Una característica que Fabian considera vital para todos aquellos que quieren dedicarse a este medio es que se debe ser responsable, ya que si uno de los miembros del equipo falla, todo falla. También recalca con énfasis las consecuencias que tiene el ego en la realización de este tipo de trabajos, en los cuales el trabajo en equipo es indispensable:

“Les hago tratar de ver que dejen los egos. Que no sean envidiosos. Que de todos modos tienen que participar. Que no vas a tener a la gente que tú quieres, o que son tus amigos, dentro de tu trabajo.  Vas a tener que trabajar con gente que puede que no te caiga bien, y tienes que aprender a lidiar con todos esos problemas. […] [Y] No es que mates tus ideales o que no luches por ellos, sino que algunas veces hay propuestas mejores o más planteadas que la tuya y no porque sea la de otra persona está mal. […] Hay que dejar de lado esas partes y ser propositivos. Si yo tengo que mi propuesta es buena pero le falta algo y a la del otro igual le falta algo, tal vez podríamos amalgamar las dos y hacer algo mejor.”

Fabian mencionó de manera reiterada durante la entrevista lo mucho que le divierte hacer radio, tanto la programación como la producción. Le apasiona tanto que lo ve más como parte de su diversión que como un trabajo; no es algo que le cause estrés. Pero aclara de manera firme que no porque se divierta haciéndolo quiere decir que no se lo toma en serio.

Es tanta su pasión hacia el trabajo radiofónico como hacia el resto de los medios que admite: “No se me complica a mí. Que sí, a veces siento como si estuviera atrofiado del cerebro porque no duermo bien y como que se me va la onda […] Pero sí hay que balancear todo. O sea, sí me gusta hacer esto pero no siento cuánto es demasiado. Porque no me canso y estoy divertido. Y cuando no tengo nada qué hacer estoy buscando más cosas qué hacer para ir aprendiendo más cosas […] Siempre estoy tratando de ir más, más, más. No paro con esto.”


Fabian se considera una persona afortunada ya que ha tenido y tiene la oportunidad de trabajar con aquello que ama: la música. Pero comentó que siempre se debe tener una mente abierta en cuanto a trabajo se refiere. Ya que el trabajo, es trabajo, y la gente necesita algo que le dé de comer. Que “no tienes que pelearte con lo que te gusta a ti con lo que tienes que hacer”, ya que no todo mundo corre con la misma suerte de poder unir sus gustos personales junto con sus labores de profesionista.

jueves, 24 de abril de 2014

Hair Fest: Headbanging con causa

El Hair Fest, llevado a cabo el pasado 12 de abril en Polyforum Siqueiros, fue un evento sin precedentes, y no sólo en México, sino en todo el mundo. "El primer festival donde tu boleto de entrada es un mechón de 25 centímetros".

Una propuesta única, interesante y, a su vez, desinteresada. El acceso al evento consistió en una donación de un mechón de cabello o en una aportación de 70 pesos. Y como se expuso en su publicidad, ¿quién tiene más cabello que los metaleros? El dinero recaudado fue donado a la asociación Casa de la Amistad para Niños con Cáncer para el financiamiento de los servicios médicos de los pequeños, y el cabello recolectado fue utilizado para la fabricación de pelucas.

Causa noble con un cartel que presentó a algunos de los grupos más representativos del Metal mexicano en la actualidad. Black Overdrive, Profanator, Intoxxxicated, Raped God 666, Viejos, Voltax, Agora y Luzbel, junto con todos los asistentes - sin olvidar a los organizadores y patrocinadores que lo hicieron posible - se unieron para levantar la bandera del Metal en apoyo a quienes lo necesitan.

No suele esperarse que los metaleros apoyen las causas sociales, pero no porque esto no suceda, sino que hasta la fecha no se había visto en el país que se juntara un grupo considerable de ellos para aportar a la caridad. El Hair Fest logró traer como efecto secundario el quiebre del antiguo y prejuicioso estereotipo del rockero al cual algunos consideraban (y consideran) como un individuo que no aporta nada "bueno" o trascendente a la sociedad. (Ideas que vienen algo frescas después de todo el revuelo del H&H.) Se trató de una apuesta hacia el Metal nacional, la cual tuvo también el objetivo de aprovechar y dar a conocer el talento de nuestros paisanos que a veces suele quedarse relegado ante la presencia extranjera.

El festival fue un éxito rotundo. El acceso comenzó a las dos de la tarde. A las cinco se agotaron las 800 entradas previstas, y aun así la fila para donar la mata no terminó. Hubo cientos que dieron su mechón, 115 hombres y mujeres ofrecieron toda su melena, e incluso se presentaron quienes sólo llegaron a donar sin intención de entrar al concierto. Quienes donaron todo su cabello entraron a un sorteo por dos guitarras Yamaha; ambas ganadoras fueron mujeres.

El espectáculo visual dentro del recinto fue sorprendente. El mural de David Alfaro Siqueiros que se extiende por todas las paredes hasta alcanzar el techo es una obra que combina estilos, colores, técnicas y relieves humanos, los cuales - al ser tocados por los reflectores - proyectaron sombras danzantes que fluían en el espacio. Con las luces de colores, los pigmentos del mural cambiaban de coloración, provocando que el foro cambiara de forma dinámica con la transición entre canciones y artistas.

Todas las bandas demostraron su apoyo total al evento y a la causa. Algunos de sus integrantes ya habían donado su mechón de cabello también. Exceptuando algunos problemas en el audio, las presentaciones en general fueron enérgicas. Las bandas tocaron gratis por la misión de apoyar a los niños. Si se hace algo con buena intención y sobre todo por gusto propio, la ejecución sobre el escenario se hace con el corazón.

Después de esta triunfante primera emisión del festival, es un hecho que se esperará el siguiente Hair Fest en el 2015; ese día ya varios de los grupos lo anunciaron así. Con el apoyo total que se demostró no queda más que esperar las nuevas sorpresas que traerá el evento, deseando que siga en crecimiento y se convierta en una tradición que no aporta más que beneficios y buenas intenciones.

sábado, 5 de abril de 2014

SHINee WORLD III en México

Hace ya algunos meses se empezó a hablar en los medios de una "invasión coreana" en México. Se lee de ella en los periódicos, en televisión... incluso en Telehit hay secciones dedicadas al Pop coreano, o K-Pop, para los cuates. En redes sociales no faltan comentarios tipo "¿Y esos chinos qué? Ni quien los conozca", y sólo basta recordar la visita que hizo Super Junior el 7 de noviembre del año pasado: entradas agotadas en la Arena Ciudad de México a 5 horas después de que iniciara la venta. ¿Quién los conoce? Pues más personas de las que muchos imaginan.

El segundo gran concierto de K-Pop en México se llevó a cabo también en la Arena Ciudad de México el día de ayer, 4 de abril del 2014. Esta vez fue el turno de SHINee con su gira SHINee World III, con nuestro país como tercer parada del tour después de Corea y Taiwan, y convirtiéndose en el primer país de Latinoamérica en recibir a los "brillosos".

Hubo gente que acampó tanto para comprar su boleto en taquilla como para entrar el día del concierto, y si bien no fue un lleno total, los lugares vacíos no opacaron el hecho de que las tres zonas VIP - lo que fue la sección general de pie - y las secciones de "hasta arriba" estaban ocupadas en su totalidad. Mucho menos se notaron las ausencias antes del inicio del concierto, cuando cada vez que terminaba una canción de fondo e iniciaba otra el público gritaba desesperado porque aún no era momento de que salieran sus ídolos.

Ni se diga de cuando al fin subió el volumen de la música y las luces se apagaron con lentitud. Había que esforzarse para escuchar que el show comenzó con el tema Spoiler ya que los gritos de los asistentes eran ensordecedores. No cabe duda de que el público latino expulsa una energía que pocos países tienen, y ahora con una audiencia compuesta en su mayoría de mujeres adolescentes (y sus mamás, que también iban como fans, no sólo como acompañantes)... pues ni se diga. Incluso Jonghyun admitió que ese fue un grito que no había escuchado jamás en un concierto.

Los conciertos de Pop coreano son muy llamativos en lo visual, y no sólo en lo referente al show como tal. Verán, cada grupo tiene un símbolo y un color distintivo, en este caso es un diamante color aqua. Y un elemento que no puede faltar en estos conciertos son las lightsticks que - como su nombre lo indica - son varitas luminosas que resplandecen con el color del respectivo grupo al cual representan. Entonces, en el momento en el que se apagaron las luces, la oscuridad de la Arena se llenó de abundantes puntitos azules, verdes y aqua como estrellas, que se movían al ritmo de las porras y de las melodías.

SHINee es un grupo al que se va a ver por el espectáculo, por sus complicados pasos de baile y por las pegajosas canciones. Es un concierto de Pop al fin y al cabo, no importa de qué país vengan. Es cierto que no cantan en vivo en todas sus canciones, pero SHINee es un grupo que es reconocido por tener algunas de las coreografías más complicadas en el género y sería imposible que bailaran y cantaran al mismo tiempo durante dos horas y media seguidas. Y la verdad es que SHINee sin baile, no es SHINee.

Al ser la primera vez que visitaron el país, el setlist estuvo compuesto por sus canciones más populares como Juliette, Lucifer, Replay, Dream Girl y Hello. Cada bloque musical, así como el inicio del concierto, se marcó con cortes cinematográficos; se podía apreciar que la temática de esta gira mundial era la reconstrucción de un mundo gris y abandonado en uno feliz y lleno de color. Estos espacios eran para que los cantantes cambiaran de vestuario y descansaran un momento, aunque había algunos que parecían no necesitarlo. Como Taemin - su bailarín estrella - que bailó sin dificultades viéndose fresco como salido de la regadera. En contraste con Onew, que desde el principio no dejó de tener la cara inundada de sudor.

Los conciertos de K-Pop también se caracterizan por el relajo que les gusta echar a los grupos, como esta vez, que salieron vestidos de colores para cantar y bailar La Macarena invitando a todos a bailar con ellos mientras se correteaban por todo el escenario. Después, en Ring Ding Dong, lucieron unos trajes de tercipelo con motivos de mariachi mientras la gran mayoría de sus fans bailaron con ellos. Jonghyun volvió a destacar que fue muy agradable ver cómo todos bailaron con los mismos pasos que ellos, cuando no se imaginaron que tanta gente los estaría esperando con tal compromiso de este lado lado del mundo. Incluso volvieron a cantar un fragmento de la canción para poder escuchar cómo se coreaba tan fuerte cuando es obvio que el coreano no es el idioma nativo.

Selene 6.23 fue la canción que le dedicaron a todos sus shawols (nombre de la base de seguidores de SHINee) al decir que no importa la distancia que los separa, que el cariño siempre va a estar ahí. Con este tema cerraron su concierto. Según. Porque las luces no se encendieron y después de un momento apareció un tablero que formó la palabra "Clue Note". Sí, seguía Sherlock, la canción que se estuvo esperando para poder gritar la broma más conocida dentro de los fans de SHINee. Hay una parte de esa canción - que canta Taemin - en la que en coreano dice "Soyongdorichyeo", pero para los españohablantes suena a algo muy parecido a "soy un dorito". Así que sí, se esperó el momento en el que el público gritó con fuerza que eran doritos.

Entre Key diciendo en español que quería mucho a sus admiradores, Jonghyun comiéndose unas gomitas que le aventaron después de cantarle el "Happy birthday" (el 8 es su cumpleaños), Onew sonriendo, Taemin expresando lo agradecido que estaba y Minho prometiendo que volverían a verlos pronto fue como terminó la noche en la que todos sus doritos disfrutaron de ver a "los brillosos", espectáculo que muchos no imaginaron ver alguna vez en México.

jueves, 13 de marzo de 2014

Mucho infierno y poco cielo

Sip, vamos a hablar del Hell & Heaven 2014.

Ya tiene días que quería escribir de esto (de hecho hace unas semanas escribí un artículo pequeñito para una revista de unos compañeros pero por obvias razones pues ya no va a salir, jaja) pero entre varios pendientes y con eso de que salía una noticia nueva diario, o hasta más, sentía que no podía emitir un buen juicio en su totalidad.
Pero ahora que ya es oficial que lo cancelaron - o lo pospusieron, como afirman los organizadores -, ya podemos platicar con todo y las consecuencias que hubo.

El Hell & Heaven (H&H) es un festival de Heavy Metal que inició en Guadalarajara, México, y para su cuarta edición los organizadores decidieron trasladarlo desde ese estado hacia la Ciudad de México. Hay algunos tapatíos que resintieron esa decisión porque se sintieron ofendidos con el argumento de que los despreciaron por irse a la capital para "jalar" más gente. No debemos olvidar que un festival es un negocio y claro que se buscará llevarlo a lugares con mayor afluencia, sobre todo si lo que se busca es una mayor inyección de capital para invertirle a la producción. Así que dudo que haya sido una cuestión de desprecio; más bien sería una elección de negocios.

De cualquier manera el festival no se llevó al Distrito Federal, sino a Texcoco en el Estado de México. Empecemos por ahí. En los últimos años el Estado de México ha sido una parte del país con muchos conflictos de diversas índoles. En verdad veo complicado que se pueda llevar a cabo cualquier clase de evento de grandes magnitudes sin ninguna repercusión negativa, y me sorprende que los organizadores del H&H se hayan querido aventar a hacerlo en este lugar en el cual la seguridad no es uno de sus mayores atributos últimamente.

Aquí es donde la situación se tornó confusa y enmarañada. Llevando meses de planificación con las respectivas autoridades del Estado (como Delfina Gómez, la alcadesa de Texcoco, que mostró la mejor de las disposiciones hasta terminar siendo venerada por los metaleros), Protección Civil decide revocarle los permisos al H&H a días del evento argumentando que no se cumplían las especificaciones necesarias para brindarle seguridad a los asistentes y a los vecinos del lugar. ¿Acaso no se podían revisar y corregir esos aspectos en el tiempo que todavía se tenía? El problema incluso llego a escalar a nivel federal, ¿por qué?

Me parece importante señalar que si el respectivo gobierno se encuentra tan comprometido con la población como para causar pérdidas de miles de millones de pesos con tal de garantizar la seguridad, ¿por qué no aplican esta noble actitud en el resto de sus acciones? ¿O me van a decir que nadie está enterado de las ferias de pueblo que se enchufan en donde pueden y ofrecen juegos mecánicos en pésimo estado de mantenimiento? ¿Por qué a nadie parece interesarle la seguridad de las personas que asisten a estos lugares, por ejemplo? Esa falta de congruencia en sus acciones indigna. Si se van a preocupar por nosotros, que se preocupen siempre y no cuando quieran (o les convenga). Y luego en el Estado de México, donde se nota que la protección a la ciudadanía es primordial.

También existe la teoría de que la gran empresa de espectáculos y entretenimiento que se encuentra afiliada al gran monopolio televisivo intervino en la cancelación del H&H para eliminar a la competencia, ya que el evento era bastante prometedor. Es curioso percatarse de que tanto el Electric Daisy Carnival México como el Electric Planet Music Festival se van a presentar también este fin de semana. A veces no todo es mera coincidencia, pero tampoco hay que dejarse llevar por suposiciones.

Se habla a su vez de que la cancelación del festival fue por motivos de intolerancia y discriminación. Los metaleros aún cargan con el estigma de drogadictos, alcohólicos, pandrosos, violentos, clientes frecuentes del desmadre. Lo que no entiendo es cómo se la ha arreglado la opinión pública para seguir teniendo esa imagen de ellos cuando las pandillas que se pelean en las calles... bueno, las personas a las que vemos hacer el mal en general no suelen pertenecer a este nicho. Los metaleros no salen en las noticias (no hasta ahora), no son tema de conversación frecuente. ¿Cómo es que las personas siguen teniendo mentalidad del siglo pasado? Aunque también debo decir que con esto se originó una especie de movimiento pro-orgullo metalero en el que algunas personas ya rallaban en el borde de decir que los metaleros somos la crema y nata de la sociedad, los únicos bienhechores. Y no, no inventen. Ni son escoria ni son dioses; son humanos, como todos.

Está el otro lado de la moneda. La organización del H&H no ha sido exactamente perfecta en cada una de sus ediciones. Ya han sucedido cancelaciones, movidas en los horarios, descontentos y demás. Es comprensible que al ser un festival más o menos nuevo aún se cometan algunos errores, pero ya deberían de contar con algo de experiencia en esos aspectos y en las redes sociales no es difícil encontrar personas indignadas que se han sentido defraudadas año con año. Tampoco se valió que afirmaran que ya iban a dar información de la nueva sede en un momento exacto cuando ellos mismos aún no estaban seguros de contar con esos datos en ese instante.

Al final, ¿de quién fue la culpa? ¿Del gobierno? ¿De la competencia? ¿De los mismos organizadores del H&H?
Eso queda a la reflexión de cada quien. Yo opino que la carga de la culpa se distribuye entre todos ellos, porque los problemas nunca son sólo culpa de una persona u organización. Están los que abusan, los que se dejan y los que ven pero no les importa, e igual todos son parte del conflicto.

Es una lástima que una propuesta de festival de primer mundo haya caído tan estrepitosamente. Peor la imagen de México quedó para el mundo con toda esta polémica.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Metaleras y no sé qué tanto.

De un tiempo para acá he estado leyendo y viviendo varias experiencias con respecto a ser metalero, abarcando lo que es escuchar este tipo de música y vestirse de determinada manera que hace que los demás se den cuenta de esta afición. Tenía ganas de escribir algo más serio y "formal" al respecto porque en verdad me intrigan las actitudes de algunas personas, pero la verdad creo que el escrito estaba quedando demasiado pretencioso, ya no sabía si tenía mucho sentido, en fin. Misión abortada.

Lo que trataré de plantear es un asunto más entre metaleros que con las personas ajenas al nicho. Ya sabemos que somos una minoría y que las minorías tendemos a despertar cierta curiosidad, prejuicios o lo que se quiera. Uno se da cuenta de esto el día que se sube a un microbus usando una sudadera de Iron Maiden con la carota del Eddie del Final Frontier y una señora se persigna al verte.
Bueno, más bien eso ya ocurrió dos veces. Sigo esperando la tercera, jaja.

Desde que empecé a investigar más de música y a vestirme así fue cuando me di cuenta de esta extraña noción de que las metaleras somos criaturas mitológicas que la gente sabe que existimos por leyendas urbanas pero que según nadie ve en las calles, ni en las escuelas, ni debajo de las piedras en el lago, ni en ningún lugar. ¿Que las mujeres amantes del Metal somos un grupo pequeño dentro de otro grupo reducido? Sí, así es. Aun así no comprendo porqué tanto alboroto. A veces pareciera que por tener una playera de Slayer y una vagina hay personas que ya te encuentran en un escalón más alto de la escalera social. Todo por el simple hecho de que te gusta algo que, aparentemente, no tendría porqué gustarte.

Yo no soy una persona que sea fan de exponerse al mundo. Quienes me conozcan saben que tiendo más hacia el autismo, jaja. Sé que sí hay mujeres quienes se jactan de ser metaleras como para poner en claro que están en otro nivel dimensional al resto de las demás féminas. Pero también habemos muchas que no lo hacemos así. El asunto es que creo que algunas de este tipo de metaleras, al tener un perfil más alto, son las que han empezado a pintarnos la fachada que nos plantan a todas ahora. Que somos unas desesperadas por atención, unas exhibicionistas, que con tener la mata larga y tocar en una banda ya nos tienen haciéndoles los mandados. Y esto me molesta, porque no sé cuántas veces he tratado de defendernos argumentando que no todas somos iguales y es cansado, porque igual mucha gente sigue pensando lo mismo. (Ahora imagínense yo que también le tiro a otaku, k-poper y un montón de fandoms más que a la gente tanto le molestan. A veces me siento en la esquina del odio en internet, jaja.)

Por estas razones, y seguro otras más, se pinta a la metalera estándar como alguien delgada, guapa y sexy en general, con pantalones ajustados, maquillaje muy oscuro y playeras de Motörhead escotadas hasta el ombligo. ¿De dónde salen estas fotos? No sé. ¿Que intención tenían estas chavas al tomárselas? Lo sé menos. Tampoco el caso es ir contra ellas. No es pecado verse guapa y tomarse fotos, y si quieren vestirse como quieran hacerlo, están en su derecho. El problema está cuando el resto de la comunidad te etiqueta de fea o poser por no verte así, por salir en pantalones guangos, con playeras normales o sin maquillar. En mi caso ha llegado a ser porque soy bajita de estatura y sin mucho esfuerzo puedo aparentar 15 años (que no tengo, cabe aclarar, jaja). Y sí, la verdad es que duele que haya gente que te compara con este tipo de chicas y que te juzgan con base en un estereotipo muy específico. Pasa en la sociedad en general y pasa aquí también.

Retomando lo del mito de las metaleras que no existimos, también me ha tocado experimentar varias veces lo siguiente. Te encuentras vagabuendeando en Facebook, en alguna página alguien habla de Heavy Metal, comentas algo al respecto, y boom. O alguien ya te mandó solicitud de amistad, o y a te mandaron un toque, o ya te dejaron un mensaje por inbox. Esto tampoco lo digo por ser amargada. Se vale conocer gente sólo porque te son agradables a la vista o porque les gusta el mismo tipo de música. Todos lo hacen, yo lo hago; es lo normal. Así he conocido a mucha gente especial, incluido mi novio. Le que me da comezón es que el sello de metalera te haga automáticamente genial y especial para algunas personas. Perdón, pero este tipo de cosas no definen a la gente. No sé para todos, pero no es grato que te metan en un cajón y no te saquen de ahí porque con eso ya eres fantástica. Hasta me ha tocado que me digan que quieren salir conmigo porque nunca han salido con una metalera. Jaja, ¿qué? ¿Acaso somos pokémones que atrapar? Y ojo, no todas por el hecho de amar este género musical vamos a salir con alguien por el simple hecho de ser metaleros también. O por reconocer nuestra superioridad, vean que ya hasta alguien inventó el día de la metalera. Creo que es el 26 de noviembre o algo por ahí, jaja.

Mi punto es que nadie, hombre o mujer, es menos o más metalero por cómo se ve o por el resto de los pasatiempos y aficiones que tenga. Sé que los estereotipos se crearon con razones, pero eso no significa que debamos comparar o juzgar a todos con base en ellos. Hay que recordar que somos más que apariencias; más que playeras de Exumer, botas altas y ojos delineados.