jueves, 14 de noviembre de 2013

Confesiones con alto voltaje

(Esta entrevista ya es un poquillo vieja, pero yo la sigo queriendo mucho. :V)


Confesiones con alto voltaje
Entrevista con Diego, guitarrista de Voltax

¿Quién dice que los sueños no se cumplen? Es más, aun cuando el camino no se tiene claro, la meta llega a divisarse en la distancia. Ésta es la historia de Voltax, pero en específico de Diego Magdaleno, un joven músico de 24 años de edad cuya receta de unos kilos de esfuerzo más una dosis de realidad le ha permitido tanto a él como a su banda hornearse un estofado de éxitos.

La presente entrevista tuvo lugar durante el En Cueros Heavy’s Fest el pasado sábado 13 de octubre en la Prepa Fresno. A escasos minutos de mi llegada al evento alcancé a distinguir a Diego a lo lejos. De espaldas, su cabellera rizada y su chaleco negro de piel con el logo de Satan lo delataron enseguida. Se encontraba acomodando la mercancía oficial de Voltax, dispuesta a venderse sobre una pequeña mesa roja.

Me acerqué con el pretexto de comprarle una playera. Ah, claro, y para sonsacarle una entrevista también. Para atenderme tuvo que dejar a Mario, bataco de Voltax, a cargo del puestecito. “Es que me van a hacer una entrevista. Y a todo le voy a contestar con ‘básicamente’”, bromeó Diego. “Es que a éste lo entrevistan y a todo contesta con ‘básicamente’”.

Tuvimos que refugiarnos del escándalo en una bodega en la cual todas las bandas estaban guardando su equipo y sus instrumentos. Se trataba de un lugar pequeño, iluminado con una luz ámbar que se depositaba sobre la pintura ya desgastada de las paredes.

A nuestro alrededor se encontraban cajas y cajas, bolsas y bolsas que escondían infinidad de instrumentos. No faltaron las ocasiones en las que alguien se metía a buscar algo y, al ver que nos encontrábamos en plena entrevista, pedían permiso y que, por favor, siguiéramos como si nada.

Así como ya has estado en el Vive Latino, abriéndole a Metallica, y sobre todo por presentarte en el Wacken, ¿alguna vez imaginaste alcanzar esos logros? Y en relativamente poco tiempo.

Honestamente, no. Nunca lo imaginé. Llegar a los eventos que ya mencionaste, que creo son los significativos, no me lo imaginaba porque en realidad no era mi meta al principio. Todo ha sido como un progreso muy natural; paso a paso. Conforme creció la banda fue cuando ya imaginábamos ese tipo de escenarios, pero de ahí en fuera, cuando empezamos esto, yo no me lo imaginaba.

O sea que cuando empezaron la banda, ¿cuál era su visión?

Yo entré un año después de que se fundó Voltax. Cuando estaban promocionando su primer disco fue cuando yo entré. Lo que estaban buscando era primero consolidarse; darse a conocer y empezar a tocar donde fuera. Entonces estábamos en esa etapa de iniciar y e ir a dónde nos invitaran, donde nosotros pudiéramos tocar. No teníamos nada planeado.

¿Qué fue lo que te inspiró a dedicarte a ser músico?

Supongo que la misma música. Como cuando estás chavito, que escuchas a tus grandes ídolos y dices “yo quiero ser como ellos”. Entonces esencialmente por ahí empezó esa “arañita”, de estar en un escenario, de querer transmitir esos sentimientos, esas energías. Primero fue como un hobby; después, de medir mis capacidades; y en Voltax fue cuando yo dije “Esto es para mí. Esto es lo que me gusta y si no lo tuviera, estaría incompleto”.

Después poder ver que puedes llegar a tener gente que te sigue, que tu música le gusta a otras personas, eso fue lo que en segunda instancia me dijo “Esto es lo tuyo”.

Antes de dedicarte a la música, ¿estabas estudiando otra cosa?

Sí, de hecho acabo de terminar la carrera de Relaciones Internacionales, que es otra cuestión mía que me gusta bastante, pero es cero compatible. Pero eso no significa que la música sea algo secundario para mí. Para mí esto, al igual que mi carrera, son lo principal. No es nada más para echar relajo y por las chelas gratis. (Risas)

Con una mirada directa fija, pero al mismo tiempo relajada, Diego contesta las preguntas sin dificultad, logrando que la conversación se perciba amistosa y muy amena.

Y dejando un poco de lado tu carrera, ¿qué es lo que te gusta; lo que te apasiona?

Me interesan mucho los temas sociales, por ejemplo ¿qué tiene que ver la vida social con la economía, con la política, con la música…? A mí me gusta mucho escuchar bandas de metal que, por ejemplo, sean de Rusia o de Hungría, y  te das cuenta que tienen un sonido muy diferente a las bandas gringas o canadienses por el contexto. Me gusta mucho eso; ir más allá de ¿pero por qué suenan así? ¿Qué tenían a su alrededor, dónde crecieron?

Con esto que dices, ¿tú crees que Voltax refleja en sus canciones un poco de lo que se está viviendo en México?

Eso te lo podría responder con algo que nos pasó. Fuimos a tocar en Chicago e hicimos unos grandes amigos que también tocaron en el festival. Y bueno, el güey dijo “No mames, qué súper banda son. Qué chingón. Me encantaron, qué súper show.” Yo les dije, así medio borracho, “Güey, si fuéramos güeros, ya seríamos bien pinches famosos. Y si viviéramos en Alemania, pues mejor. Tendríamos más fama”. Y contestando a tu pregunta, la chava de este carnal nos dice “Es que si fueran de otro país, no sonarían como suenan”. Entonces ahí está todo. Voltax suena como suena porque es de México.

Ahora cuéntanos, ¿cómo fue su experiencia cuando participaron en el W:O:A Battle Mexico para ganarse una presentación en el Wacken?

En lo personal yo no creo en los concursos. Pero ésta vez tuvieron buen poder de convencimiento; sobre todo Jerry, nuestro vocalista, que dijo “¿pues por qué no nos aventamos?”

Ya estudiando un poco el caso de Split Heaven, que ganaron y fueron los primeros mexicanos en estar en el Wacken tocando, dijimos “pues no hay nada que perder y mucho que ganar”. Entonces platicamos los pros y los contras, y ya me convencí. Dije “Vamos a tocar y no por la competencia y sin importar quién está o no está, vamos a hacer un show y a ver qué sale. Si pasa algo, pues bienvenido; y si no, también”. Y salió bien, el ambiente salió bien.

Y de manera personal, ¿cómo fue tu experiencia ya en el Wacken?

Pues de entrada pensé “La promoción va a ser muy cabrona” y ya ahí dije “Qué chingón es el escenario en el que vamos a estar parados”. Digo, aunque son cuatro escenarios, los cuatro son de primer nivel. Con un sonido… No iba a ser de qué “es que se tronó algo, es que esto no sonó…” (Risas) Eso fue algo que me emocionó; que iba a ser perfecto. Eso fue otra cosa que también nos dio más confianza.

Que claro que íbamos nerviosos. Nerviosos cuando íbamos a subir al escenario, pero ya que estábamos arribita, a punto de empezar, se borró todo…

De repente, se asomó intempestivamente la cabeza de Mario a través de la puerta.
“¿Qué? ¿De qué hablan?”, preguntó Mario.
“Del Wacken”, contestó Diego.
“Ah, no mamen. Yo ni nervioso, yo estaba cansado”
“Ah, bueno. Es que personalmente el viaje estuvo accidentado. Pero no tanto como el de este güey o el del bajista que casi, casi no tocaron. Llegaron a la hora que no tenían que llegar, nos perdimos en el aeropuerto, mi guitarra no llegó… Fue un desmadre. Todos llegamos de milagro. En el Wacken tienen previsto que llegues seis horas antes de que empiece; nosotros llegamos hora y media antes. Pero eso no nos impidió nada.”

A manera de cierre, se le preguntó a Diego acerca del futuro de Voltax, a lo que contestó de nuevo con la fórmula que han venido siguiendo y que les ha traído gratas recompensas: ir avanzando poco a poco, paso a paso, con los pies bien puestos en el suelo pero con la mirada muy en lo alto.

Aproveché el momento en el que Diego regresó a su puesto con mercancía después de terminar la entrevista para comprarle una playerita de Voltax y para seguir escuchando un poco de su experiencia cuando formó parte de la alineación de Strike Master.

El patio de la preparatoria era un cuadrado pequeño cubierto y rodeado de cemento; de grises salones. El escenario fue improvisado sobre el techo de la bodega ya mencionada, el cual estaba iluminado por un par de reflectores y unas cuantas luces de colores.

Voltax colonizó el escenario por ahí de las nueve de la noche para cerrar el festival con broche de acero. Por razones misteriosas los reflectores estuvieron en huelga durante la última presentación, así que la vista del público no tuvo más remedio que valerse de las lucecillas de colores colocadas detrás del escenario, las cuales propiciaron un interesante juego de luces y sombras; las lóbregas siluetas de los músicos eran entornadas por llamas verdes, rojas y azules.

“Esta es una noche infernal de mucho metal, cabrones”, exclamó Jerry, cual grito de guerra que convocó a toda la milicia presente – armada con puños, piernas e incluso arietes humanos – a desencadenar un mosh pit extendido a todo lo largo y ancho del espacio, que encontró su momento climax durante sus clásicos Acero Inmortal y Midnight Wheels.


Con trancazos, aventados, vómito y mucho headbanging fue como terminó la noche. Una noche llena de mucho metal con el más alto voltaje.

martes, 5 de noviembre de 2013

Black Sabbath: 13

Black Sabbath... Black... Sabbath. Sabbath, Sabbath, Sabbath...

No es fácil escribir algo nuevo acerca de Black Sabbath. 45 años de trayectoria, considerados los padres fundadores del Heavy Metal. ¿Qué se podría decir de Sabbath que no se haya dicho ya?

Un día enciendes tu computadora, tomas una revista, y te enteras de que la alineación orignial de Black Sabbath se reunirá para crear un álbum nuevo: 13. Un disco que nació a pesar de problemas legales y la conmoción por la enfermedad de Tony Iommi.
Y otro día te asomas a Internet y te enteras de que saldrán de gira.
Y otro día más, encuentras a México en la lista. Con Megadeth como teloneros.

26 de octubre del 2013, Foro Sol. Entradas agotadas.
Creo que son pocas las bandas que pueden jactarse de que a sus conciertos van hijos, padres, incluso abuelos. A mis padres les cayó de sorpresa que su hija iría a ver tocar a una banda que ellos escuchaban cuando tenían su edad, o incluso menos. A mí, me cayó de sorpresa saber que vería a una de las bandas más emblemáticas de, qué se diga del Metal, de la música en general.

Megadeth ofreció un show similar al que presentaron el año pasado en la gira de aniversario del Countdown To Extinction. Con las tres pantallas de fondo en el escenario que proyectaban videos y animaciones referentes a cada canción. Se trató también de una gira para promocionar su - no tan bien recibido - nuevo disco: Super Collider. Aunque la única canción que tocaron de este álbum fue Kingmaker.

Mucho headbanging enloquecido y puños al aire; un clásico concierto de Megadeth.

¿Conocen esa explosiva sensación que se siente en el estómago y en el pecho cuando te agarran distraído y apagan todas las luces de el foro antes de empezar con el espectáculo principal? Imaginen eso, sólo que con la risa de Ozzy Osbourne resonando en tus oídos.

Inició con War Pigs. "Generals gathered in their masses, just like witches at black masses!", coreó con energía el público. No cualquiera logra que la audiencia expulse tal cantidad de energía desde el primer momento.

Los ídolos sobre el escenario: Ozzy Osbourne con su expresivo rostro de psicópata [vamos, saben que sí, jaja], Geezer Butler con sus cabellos despeinados, serio y concentrado como siempre, Tony Iommi... mucho se podría decir de él, pero nada calienta más el corazón que ver su sonrisa de felicidad mientras toca. Y Tommy Clufetos, el baterista que los ha apoyado durante la gira tras la ausencia del bataco original, Bill Ward. Pero vaya que supo hacerse respetar. Todos y cada uno de ellos se lucieron y lo que le sigue en cada uno de sus solos e interpretando las clásicas canciones que, al menos en mi caso, no muchos esperábamos poder escuchar en vivo alguna vez. Paranoid, Iron Man, Children Of The Grave...

En la gran pantalla de fondo en el escenario, se podían apreciar videos hechos especialmente para cada canción. Videos algo surreales, y de contenido fuerte también: de crítica social, violencia, sangre... Y ni se diga de lo que se vio en Dirty Women. En ese momento era imposible saber cuánta gente estaba viendo a la banda o a las chicas de grandes pechos desnudos.

Es fácil caer en un sentimentalismo cursi al hablar de Black Sabbath, y de recurrir a expresiones de típica adoración. Pero lo cierto es, que eso es lo que generan, y se lo tienen bien ganado. A momentos en serio parecía que todos los reunidos ahí se encontraban en una especie de misa o culto. Alzando las manos y balanceando los brazos de un lado a otro mientras se canta "My name is Lucifer, please take my hand". Bueno, pero qué misa tan peculiar.

Reitero, se puede decir muchísimo. De cada músico, de cada canción, de cada momento. Se trató de una noche espectacular y, tanto por el concierto per sé como por lo que representó, muchas personas lo consideran el mejor concierto del año. Yo sin dudas comparto la opinión.


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Hay una cosilla que quiero contar pero no quise meterla allá arriba porque pues, no es algo que todos vieron. En General A, más o menos por la parte de en medio, tirándole más a la izquierda, había un chavo/señor que traía a su hijita en hombros. Una niña bien bonita como de unos... no sé, cinco años. Que se la vivió agitando los brazos y haciendo devil horns con sus manitas.
Ay, no sé. La veías y la cara se te derretía de la ternura. <3

martes, 22 de octubre de 2013

Metal Azteca (Parte 2)

¡Hola, hola!

Está es la versión 2.0 y final - y la que ya me aceptaron en la universidad, jaja - de mi reportaje acerca del Heavy Metal en México. Éste está más enfocado a la actualidad, el principio es básicamente lo mismo, y la historia traté de resumirla lo más que pude.

Voy a hacer un pequeño comentario de que la experiencia de hacer este reportaje - que fue el primero que hice en la vida - se me hizo tan divertido, padre y todo que me entró un sueño guajiro pero así enfermo de algún día escribir un libro de este tema, jaja. En fin.




METAL AZTECA
Reportaje acerca del Heavy Metal actual en México
por Pandora


“No voy a oír más quejas, hoy quiero mi libertad.
Voy a volar muy alto y las cadenas cortar.
Problemas y más problemas,
hoy no los voy a escuchar.
Sé que esta noche es nuestra
y te tengo que conquistar”

Rompiendo Cadenas – Cristal Y Acero


México es un país metalero. Pero debido a diversos factores – como la falta de apoyo por parte de los medios masivos de comunicación e incluso los prejuicios que existen hacia este género – se trata de una escena musical que no ha podido desarrollar todo su potencial de manera libre y sin discriminación.
Según la lista Billboard publicada en la semana del 23 de marzo del 2013, entre las diez canciones más escuchadas en la radio figuran temas de la Banda el Recodo de Cruz Lizárraga, Intocable, La Arrolladora Banda El Limón de René Camacho, Pesado… por mencionar algunas. Ejemplos como el anterior dan una idea de las tendencias musicales que más se siguen en México. Y, siguiendo esta línea de pensamiento, el Heavy Metal se encuentra en el lado del todo opuesto a ellas.


Lluvia de Metal

¿Qué es el Heavy Metal? Es un género musical derivado del Rock, entre cuyas características principales se encuentran el uso de instrumentos distorsionados, solos de guitarra y voces que van desde los límpidos agudos hasta las vociferaciones guturales, todo en conjunto para crear un sonido potente y agresivo. El Heavy Metal se vio nacer en Estados Unidos e Inglaterra más o menos a finales de 1960, siendo Black Sabbath considerada como la banda fundadora de esta corriente. Desde ese momento, el Heavy Metal no dejó de evolucionar: se expuso a una serie de mutaciones y se ramificó en los diversos subgéneros que ahora posee y que se siguen generando.

Fue durante los ochentas cuando el Heavy Metal aterrizó en tierra mexicana. Arribó durante un periodo de crisis en el país desgarrado por el alza inflacionaria, el desempleo, la pobreza y las altas tasas de interés. Luis Jasso, también conocido como “Chico Migraña” (periodista y organizador de la W:O:A Metal Battle México) comentó acerca de la llegada del Metal a territorio mexicano durante una entrevista realizada en las instalaciones del Circo Volador, Centro de Arte y Cultura:

 “Debe de haber habido por ahí algunas bandas de las que no tenemos mucho registro, pero yo creo que a principio de los 80 – que es cuando empezó a haber más bandas, en el norte del país, sobre todo – se puede hablar de la llegada de Luzbel como el parte aguas. Porque sí había una que otra banda antes que ellos, pero no habían trascendido. Y llegó Luzbel y como que todo mundo volteó y dijo “¡Ay! ¡Sí se puede hacer esto del Heavy Metal en México!”, porque empezaron a grabar discos y los firmó un sello internacional.”

En esos tiempos, el Metal se distribuía y se daba a conocer más que nada mediante recomendaciones de boca en boca o por medio de fanzines, y con el intercambio de cassettes. También se llegaron a presentar algunas bandas de Heavy Metal en canales de Televisa o en Canal 11, pero aun así seguía siendo un movimiento muy underground.

En este contexto fue donde nació el Tianguis Cultural del Chopo un sábado 4 de octubre de 1980. El Chopo es un espacio autónomo de comercio que tiene, como principal objetivo, difundir música subterránea, sobre todo en cuanto al Rock se refiere. Y a su vez, fungió como un tipo de respuesta hacia “La cerrazón y el conservadurismo de la época, de la derecha e izquierda políticas, de la familia y el estado, también de empresarios y promotores, que sepultaron durante décadas las iniciativas de difusión, creación y cimentación de las propuestas juveniles y a todo lo que oliera a cuestionamiento o alternativa cultural”, se describe en el libro de Abraham Ríos Manzano Tianguis Cultural del Chopo: Una larga jornada.

Hasta la fecha, el Tianguis del Chopo sigue siendo un santuario de los movimientos culturales alternativos en el cual diversos grupos de jóvenes se dan cita todos los sábados desde las 11 de la mañana.


Forged By Steel

¿Y cuál ha sido el papel desempeñado por los músicos mexicanos fuera de tierra azteca? ¿Cuál ha sido su impacto en nuestros vecinos del mundo?

“Es un impacto que no es fácil de medir, pero es mucho más impactante de lo que la gente en México cree”, expresa Luis Jasso. “Hay una cultura de saber que en México se hace Metal de calidad. […] En México, todos los géneros del Metal tienen como su saborcito distinto, entonces a la gente fuera del país le gusta. […] Por ejemplo, cuando le editaron su LP a Strike Master en Alemania, sólo sacaron 500 copias, pero se agotaron. […] También en Centro América o en la parte norte de Sudamérica han estado bandas de aquí, como Zamak, Next, Luzbel… y son muy conocidos.”

Un proyecto que ha fungido como catapulta para lanzar a las bandas mexicanas representantes de cualquier subgénero del Heavy Metal hacia el otro lado del charco es el W:O:A Metal Battle México. Se trata de una competencia  que se ha venido realizando cada año desde el 2009 dentro de las instalaciones del Circo Volador. Es una guerra de bandas llevada al siguiente nivel: se publica una convocatoria para todas las bandas de Metal de México interesadas en ganarse una participación en el Wacken Open Air (W:O:A) en Alemania, el cual es considerado el mayor festival de Heavy Metal al aire libre en el mundo.
De la Batalla de Metal han salido bandas ganadoras tales como Orcus O Dis, Voltax y Split Heaven, las cuales ya han tenido presentaciones tanto al interior de la República como en el extranjero.

Diego Magdaleno, guitarrista de Voltax, comentó acerca de su participación en el W:O:A:

“Pues de entrada pensé “La promoción va a ser muy cabrona” y ya ahí dije “Qué chingón es el escenario en el que vamos a estar parados”. Digo, aunque son cuatro escenarios, los cuatro son de primer nivel. Con un sonido… No iba a ser de qué “es que se tronó algo, es que esto no sonó…” (Risas) Eso fue algo que me emocionó; que iba a ser perfecto. Eso fue otra cosa que también nos dio más confianza

Que claro que íbamos nerviosos. Nerviosos cuando íbamos a subir al escenario, pero ya que estábamos arribita, a punto de empezar, se borró todo…”

Sin contar a las que han repetido su participación en la Batalla de Metal, se ha contado con un total aproximado de 140 bandas a lo largo de los cuatro años de existencia de la competencia. Es interesante hacer la mención de que la final de la Batalla se compone de 10 agrupaciones y, en promedio, 5 de ellas suelen ser de provincia – Chihuahua, Durango, Veracruz, Zacatecas –. Como es el caso de Orcus O Dis, que reside en Ciudad Juárez. Lo que demuestra que la escena metalera sí pisa fuerte más allá del Distrito Federal.


La Rebelión de los Desgraciados

Rubén Avila, vocalista de Zamak y miembro del equipo de Eyescream Productions (promotora mexicana de eventos musicales) comentó que el apoyo hacia la escena del Metal puede provenir tanto de las promotoras o de los fans.

Para las promotoras, es una regla infalible que cualquier evento es visto como un negocio. Como en cualquier empresa, es necesario arriesgar y de ahí proviene la variedad de conciertos que se busca ofrecer, aunque existe la posibilidad de no ser del agrado de todo el público.

“Por otro lado, entre las diferencias de edad – ya que hoy en día muchos son menores de edad –  u otras situaciones socioeconómicas, no es un nicho de mercado con amplias posibilidades económicas. Eso aunado a que hoy en día nos estamos saturando de tocadas y conciertos tanto nacionales, locales e internacionales pues el público ya tiene de donde escoger y no asiste a todos. Esto como tal puede parecer a que la escena ha crecido tanto que por eso hay tantos eventos, pero realmente no todos son un éxito.”

Las nuevas tecnologías para la información, que son elementos característicos de la actualidad, también dejaron sentir sus efectos dentro de la distribución del Heavy Metal mexicano tanto dentro de nuestro país como hacia el resto del globo.

Luis Jasso contrastó los dos polos resultantes del uso del internet como medio para la promoción del Metal: por un lado, para el Heavy Metal en general, ha sido una desgracia ya que ahora cualquier persona puede descargar infinidad de canciones y sin pagar costo alguno. Pero para el Metal mexicano en particular esto ha representado una gran ventaja ya que ahora se pueden dar a conocer en todas partes del mundo a la distancia de un click. Y no sólo eso, sino que también ha contribuido a que las agrupaciones puedan tener contacto con productores o estudios que se encuentran en el extranjero.

Aunque el internet también presenta una desventaja: al contener tanta cantidad de información, es complicado segmentar la búsqueda por estado o país de proveniencia y existe la posibilidad tanto de que alguna banda en particular sea descubierta, como de que no lo sea.

Pero en un mundo en el cual el acceso a internet aún se encuentra lejos de ser un servicio que se proporcione a toda la población, los medios de comunicación masiva siguen teniendo un papel preponderante en la difusión musical. Y, en cuanto a Heavy Metal se refiere, el género no ha contado tanto con su apoyo en comparación con otros estilos musicales.

“Lograr dar a conocerse en un circuito underground siempre es difícil, - contó Rubén Avila – depende de muchas circunstancias, incluso si hay algún estilo "de moda" aún en el underground (como hoy en día con el "Retro Thrash" o en "Deathcore"); pero creo que las dificultades van haciéndose menos trabajando, ensayando componiendo y aceptando igual críticas. Desde que yo me integré al grupo creo que siempre he notado que al final el trabajo previo se refleja en el escenario y es ahí cuando sabes que ha valido la pena”.

Entre las causas que han impedido que los medios se resistan a transmitir este tipo de música se encuentra el del estigma que se tiene hacia el estereotipo del metalero – de drogadicto, bebedor, violento e inclusive adorador de Satanás –. Con esa idea que se tiene acerca de las personas que gustan del Metal, es entendible porqué las empresas prefieren no relacionar su imagen y sus conceptos con este género. “Por eso parece que no existe, pero sí existe y es enorme”, puntualizó Jasso.


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Nota a pie de página: Tengo ya tiempo con la perversa idea de escribir bien bien la entrevista que le hice al Chico Migraña porque ay, estuvo bien interesante. Y ahora como ya lo dije, tendré que hacerlo, jajaja.


domingo, 20 de octubre de 2013

Metal Azteca (Parte 1)

Nota: Metal Azteca es un reportaje para la universidad que hice acerca del Heavy Metal en México. Pero pasó algo: la primera versión que hice estaba más enfocada a la historia - al pasado - y yo no sabía que eso no tiene interés periodístico como tal. Entonces lo tuve que escribir de nuevo, jaja.

Así que aquí primero les comparto la versión 1.0, la que está más enfocada al pasado. La entrada siguiente será la versión 2.0, que es la que abarca lo más actual.



METAL AZTECA
Reportaje acerca del Heavy Metal actual en México
por Pandora


“No voy a oír más quejas, hoy quiero mi libertad.
Voy a volar muy alto y las cadenas cortar.
Problemas y más problemas,
hoy no los voy a escuchar.
Sé que esta noche es nuestra
y te tengo que conquistar”

Rompiendo Cadenas – Cristal Y Acero


México es un país metalero. Pero debido a diversos factores – como la falta de apoyo por parte de los medios masivos de comunicación e incluso los prejuicios que existen hacia este género – se trata de una escena musical que no ha podido desarrollar todo su potencial de manera libre y sin discriminación.

Según la lista Billboard publicada en la semana del 23 de marzo del 2013, entre las diez canciones más escuchadas en la radio figuran temas de la Banda el Recodo de Cruz Lizárraga, Intocable, La Arrolladora Banda El Limón de René Camacho, Pesado… por mencionar algunas. Ejemplos como el anterior dan una idea de las tendencias musicales que más se siguen en México. Y, siguiendo esta línea de pensamiento, el Heavy Metal se encuentra en el lado del todo opuesto a ellas.

Es pertinente hacer la observación de que, si bien el uso de las nuevas tecnologías para la información ha logrado ofrecer un campo para el apoyo de la música alternativa e independiente, escribir acerca de las raíces del Heavy Metal – y sobre todo del mexicano – no es una tarea sencilla.
Fijar el punto exacto de inicio de cualquier género musical es complicado, ya que abundan las diferentes opiniones tanto de expertos como de seguidores. Es así como se pueden encontrar diversos textos, lecturas, entrevistas e incluso videografía acerca de los orígenes del Heavy Metal, pero cada uno con sus puntos coincidentes y disyuntivas. Es con esas coincidencias como se puede conocer una historia general acerca de lo que sucedió.




I am Iron Man

¿Qué es el Heavy Metal? Es un género musical derivado del Rock, entre cuyas características principales se encuentran el uso de instrumentos distorsionados, solos de guitarra y voces que van desde los límpidos agudos hasta las vociferaciones guturales, todo en conjunto para crear un sonido potente y agresivo. Este género se vio nacer en Inglaterra y Estados Unidos, pero en la actualidad se puede encontrar en prácticamente cualquier parte del globo.

Existen infinidad de versiones acerca de cuál banda o bandas fueron los padres del Heavy Metal; se habla de Iron Butterfly, UFO, Alice Cooper… Incluso hay quienes sostienen que el tema Helter Skelter de The Beatles fue la primera canción con indicios de Metal. Pero la mayor rebanada del crédito se la reparten entre Led Zeppelin, Deep Purple y Black Sabbath. Siendo éstos últimos los que se llevan el tercio más grande.

Black Sabbath es una banda proveniente de la Inglaterra de 1969. Son considerados los creadores por excelencia del Heavy Metal ya que ellos reúnen los elementos más característicos del género, como son el uso de canciones basadas en riffs (conjuntos de notas que se repiten a menudo dentro de un tema musical) a volúmenes extremos y letras que evocan temas demoniacos y oscuros.

Desde ese momento, el Heavy Metal no dejó de evolucionar: se expuso a una serie de mutaciones y se ramificó en los diversos subgéneros que ahora posee y que se siguen generando. Durante la segunda mitad de 1970 surgió la llamada New Wave Of British Heavy Metal (NWOBHM) que aportó un nuevo tipo de energía al género con legendarias agrupaciones como Judas Priest, Iron Maiden y Saxon.

La década de los ochentas trajo consigo un abanico de nuevas posibilidades; todas ellas muy variadas entre sí pero manteniendo la esencia de lo que es el Heavy Metal. Aparecieron, por mencionar algunos ejemplos, el Thrash, con su rapidez y su agresividad; el Glam, con sus pegajosas melodías con influencia del Hard Rock y el Pop; el Death, con el uso de guturales y guitarras altamente distorsionadas; y el Black, también con un sonido distorsionado y con una fuerte postura anti-religiosa.

Y también fue durante el año de 1980 cuando el Heavy Metal llegó a tierra mexicana.




Lluvia de Metal

El panorama mexicano durante el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado (presidente de México de 1982 a 1988) mostraba un futuro y un presente marcado por la incertidumbre y la crudeza de la situación, tal y como lo expresó durante su discurso de toma de posesión:

“México se encuentra en una grave crisis. Sufrimos una inflación que alcanza este año casi el 100% […] Tenemos una deuda que alcanza una proporción desmesurada, cuyo servicio impone una carga excesiva al presupuesto y desplaza recursos de la inversión pública y los gastos sociales. Están seriamente amenazados la planta productiva y el empleo. Confrontamos así el más alto desempleo abierto de los últimos años. Los mexicanos de menores ingresos tienen crecientes dificultades para satisfacer necesidades mínimas de subsistencia.

[…] una profunda recesión está en ciernes. Hay guerras comerciales, incluso entre aliados […] Altas tasas de interés. El desplome de los precios de las materias primas y el alza en los productos industriales producen la insolvencia de numerosos países. Vivimos una situación de emergencia. No es tiempo de titubeos ni querellas; es hora de definiciones y responsabilidades. La situación es intolerable. No permitiremos que la patria se nos deshaga entre las manos…”

Estas fueron las condiciones sobre las cuales aterrizó el Heavy Metal a nuestro país. Luis Jasso, también conocido como “Chico Migraña” (periodista, blogger, manager) comentó acerca de la llegada del Metal a territorio mexicano durante una entrevista realizada en las instalaciones del Circo Volador, Centro de Arte y Cultura:

“Debe de haber habido por ahí algunas bandas de las que no tenemos mucho registro, pero yo creo que a principio de los 80 – que es cuando empezó a haber más bandas, en el norte del país, sobre todo – se puede hablar de la llegada de Luzbel como el parte aguas. Porque sí había una que otra banda antes que ellos, pero no habían trascendido. Y llegó Luzbel y como que todo mundo volteó y dijo “¡Ay! ¡Sí se puede hacer esto del Heavy Metal en México!”, porque empezaron a grabar discos, los firmó un sello internacional (WEA Reords)… Y de ahí fue empezar a crecer. Algunas otras bandas son como paralelas de la época, como Khafra, La Cruz de Tijuana…

Había como que un movimiento por ahí, pero creo que con Luzbel es la banda con la que puedes poner el dedo y decir “Ahí empezó” y nadie te va a decir “Ah, no mames. No sabes de lo que estás hablando”.”

Luzbel es una banda que se fundó en 1983 por el guitarrista Raúl Fernández Greñas y el bajista Antonio Morante. Durante 1981, Raúl Greñas estuvo en Inglaterra, donde formó parte de la alineación de la banda RED, la cual todavía alcanzó a ser parte de la escena underground del NWOBHM. RED sólo logró a materializar un demo con tres canciones, las cuales fueron remasterizadas e incluidas en el primer álbum de Luzbel, titulado “El Comienzo”. El cual fue grabado en 1983 y editado hasta 1997 bajo el sello discográfico de Cintas y Discos Denver, sello especializado en la escena del Rock independiente mexicano.


La Rebelión de los Desgraciados

¿Y cómo se daban a conocer en ese entonces las bandas de música independiente en México? ¿Los medios masivos de comunicación ofrecían una oportunidad a la música alternativa en sus programaciones y publicaciones? Luis Jasso comenta al respecto:

“Era de boca en boca; por recomendaciones de alguien que había ido a una tocada. Porque las tocadas así de 200 bandas a 50 pesos han existido toda la vida. Bueno, no 200 bandas. Pero ya sabes que siempre está Luzbel, Next, Sam Sam…

O también buscando. Porque ya existían las bandas españolas y argentinas. Ya buscabas material de Ángeles del Infierno o bandas así. Entonces por buscarlas, terminabas encontrando cosas de las bandas mexicanas.

En aquel entonces Televisa era menos ñoño, así que había programas en los que invitaban bandas de Metal. En el Canal 11 también. Pero seguía siendo algo muy subterráneo. Muy por recomendaciones e intercambiando cassettes: alguien te grababa una canción y si te gustaba, entonces ibas y buscabas el disco. Ya existía el Chopo, que no estaba en donde está ahorita… Era de irte a meter a los lugares en donde sabías que hacían tocadas, como en el Hip 70 o el Ágora, que era una librería. También era la época en la que había muchas fanzines, muchas revistas, entonces ellos eran los que le daban difusión a las bandas.”

Ya que fue – y en justa razón – sacado a colación, es pertinente mencionar qué es el Chopo. El Tianguis Cultural del Chopo es un espacio autónomo de comercio que tiene, como principal objetivo, difundir música subterránea, sobre todo en cuanto al Rock se refiere. Existe un libro de Abraham Ríos Manzano titulado Tianguis Cultural del Chopo: Una larga Jornada que en una de sus páginas da cuenta del surgimiento de este casi santuario de la música independiente en relación con la historia de México que se estaba desenvolviendo durante ese momento:

“La cerrazón y el conservadurismo de la época, de la derecha e izquierda políticas, de la familia y el estado, también de empresarios y promotores, sepultaron durante décadas las iniciativas de difusión, creación y cimentación de las propuestas juveniles y a todo lo que oliera a cuestionamiento o alternativa cultural. La fuerza del Estado y la docilidad empresarial (recompensada con creces por su obediencia), cerraron filas para combatir el embate juvenil.

En este desierto, la convocatoria hecha por el Museo Universitario del Chopo, en la segunda mitad de 1980 para reunir en su espacio a músicos, coleccionistas, productores y toda la banda interesada en el rock, jazz y sonidos afines, para intercambiar, distribuir y vender discos y lo relacionado con la música, tendría por fuerza que entusiasmar a los jóvenes rockeros de la Ciudad de México de principios de los ochenta.

El sábado 4 de octubre de 1980, un recinto de la UNAM, el Museo Universitario del Chopo abrió sus puertas a una singular actividad cultural, el Primer Tianguis de Publicaciones Culturales y Discos, que con el tiempo seria ampliamente conocido como el Tianguis Cultural del Chopo.”


En el Filo de la Oscuridad

Aunque el Heavy Metal sea un género con raíces ajenas a México, es inevitable que éste adopte ciertas tendencias en cuanto a sonido y en cuanto a lo que se busca expresar en cada tema dependiendo del contexto que se vive día a día en el país.

“México, históricamente, siempre se ha cargado al extremo”, afirma Luis Jasso. “Aquí las bandas monstruo así de (sonidos guturales) abundan y han abundado siempre. Y la temática siempre ha sido la misma que en el Metal en general, que es el descontento social, la furia adolescente, la angustia, la anti-religión, el anti-gobierno. Que a lo mejor lo que tiene de característico el Metal en México es que algunas bandas usan la tradición prehispánica para escribir sus letras. O sea, en vez de buscarse una leyenda nórdica, se buscan una leyenda maya o azteca.”

Otro elemento característico en la temática del Metal tanto mexicano como mundial es el de generar un sentimiento de comunidad. De hacerle saber al resto de los metaleros que no tienen porqué sentirse excluidos por ser diferentes, por pensar en contra de lo que la mayoría de las personas predica, que existe un lugar al que pueden pertenecer.

Desde sus inicios, se ha propagado un estigma hacia el estereotipo del metalero – de drogadicto, bebedor, violento e inclusive adorador de Satanás – que no ha permitido que los medios de comunicación le otorguen un espacio al Metal para que éste pueda difundirse. Es más, este mismo fenómeno también se da entre las empresas. Por ejemplo, los conciertos de Iron Maiden suelen no tener preventas con los bancos Banamex ya que la compañía prefiere no vincular a una banda de música “del diablo” con su imagen de banco familiar.

Para concluir este breve recorrido a lo largo de la historia del Heavy Metal en México que se ha ido escribiendo con los medios que encuentra a su alcance y que no ha dejado de escribirse, se quedará a manera de conclusión una última reflexión de Luis Jasso que es más que acertada proviniendo de alguien que ha dedicado años de su vida a la difusión de la música alternativa en el país: “México es un país más rockero de lo que parece.”

jueves, 17 de octubre de 2013

Música para los ojos

Quiero compartir con ustedes un reportaje que realicé el semestre pasado acerca de la musicalización en el cine mexicano, y que logré publicar en la versión en línea de la Revista Mexicana de Comunicación. Y que también presenté en un coloquio acerca de cine y prensa ahí en la universidad.

Soy bien mitotera cuando quiero, jaja.

¡Espero les guste! :)

Música para los ojos
http://mexicanadecomunicacion.com.mx/rmc/2013/06/18/musica-para-los-ojos/?fb_source=pubv1#axzz2WTm5T0XX

Introducción

Probando, probando...

Hola, humano que se encuentra leyéndome. Mucho gusto. c:
Soy algo mala para las presentaciones así que, iré al grano.

Primero que nada, muchas gracias a ti que te estás tomando un pedacito de tu tiempo para leerme. Eso representa algo muy importante para mí y te lo agradezco mucho. <3


Ahora...
¿Tinta Melómana? ¿Y eso qué es?

Tinta Melómana es un blog que tratará temas relacionados a la música, y es probable que en su mayoría se trate de crónicas de conciertos y una que otra reseña de disco. También tendrá una que otra entrevista, noticia y demás textos que intentarán tener valor periodístico.
¿Y de qué tipo de música? Gran parte de este blog estará dedicado al Rock y al Heavy Metal.
¿Y por qué esa? ¿Y sólo se hablará de esa?

Bueno, considero que para responder mejor a ese tipo de preguntas, lo mejor será presentarme.

Me llamo Lilian, pero escribo bajo el seudónimo de Pandora. Y... soy mujer. Jajaja.
Actualmente me encuentro estudiando la carrera de Comunicación en la UNAM, y aspiro a trabajar en medios escritos.

Mi gran pasión además de escribir, leer, coser y dibujar, es la música. <3 Pero nunca la he tratado de "honrar" haciendo yo música. La verdad, no es algo que se me dé. Me gusta cantar en mi casa y "bailar" coreografías, pero ya no más de ahí, jaja.

Un día, por alguna razón, se me ocurrió escribir una crónica de un concierto. Fue de Iron Maiden, de su tour del Final Frontier. Y me pareció un ejercicio muy divertido. Me gusta mucho observar y nunca había tratado de describirle un evento a alguien para que esta persona pudiera imaginarse cómo fue.
Esto fue cuando yo estaba en no sé qué momento de la preparatoria, así que este hábito - igual que el de ir a conciertos - es relativamente nuevo para mí.

Pero me encantó bien rápido.

Lo malo es que he perdido un poco esta práctica debido a la escuela. (No tengo tiempo para escribir porque tengo que escribir. ¿Qué?) Pero ¡ya! Ya lo extraño y creo que es momento de regresar.

Y bueno, éste es mi espacio y pues más que nada escribiré sobre la música que a mí me gusta, de la que sé. Porque, diablos, es imposible esto de ser melómano y saber todo acerca de todo. Siempre estoy abierta a escuchar ritmos nuevos y a aprender algo nuevo, pero es necesario que trate de enfocarme en algo más concreto. Soy una persona muy dedicada y por el bien de mi salud mental, no debo dejar que se me vayan las cabras y que se pongan a pastar más de lo que podrán digerir. Además de que no se me hace justo para ustedes ni para nadie que les ande inventando cosas sobre temas que no sé sin investigar bien primero.

Punto aparte. Tengo corazón de condominio musical.

Mi pasión es el Rock y el Heavy Metal, pero vamos, entre esos dos abarcan como 203984570238746 subgéneros más. Y ahí sí que le entro un poco a todo. Me gusta el Thrash, el Heavy clásico, el Power, el Death, el Hard Rock, el Glam, el Progresivo, etcétera, etcétera, etcétera... A lo único que de plano no, es al Black. Y tengo mis razones pero ya no debo desvariar más, jaja.

Pero también tengo mis otros gustitos secretos no tan secretos. Me gusta el Pop, en español y en inglés. Y en coreano y en japonés también. Y tengo un trauma enfermo con Panic! At The Disco. Y me gustan las obras de teatro musicales.

Aquí ya le corto porque si no, no dejo de hablar de todo lo que me gusta y porqué me gusta.

Resumiendo...

Si bien este blog lo utilizaré como un medio de expresión de lo que sale de mi cabezota, no tendría sentido alguno si no escribiera para que alguien más me leyera, así que cualquier comentario, queja o sugerencia es bienvenido. c: Y toda su atención es agradecida de antemano.

Tinta Melómana es mi intento de tributo a aquello que más amo: la música.
Y espero poder compartir un poco de lo que es este bonito, bonito mundo con todos ustedes y al menos hacerlos pasar un rato coqueto leyendo. ¡Y comentado! Porque también es bien bonito cuando alguien entiende de lo que hablas y te cuentan su punto de vista y lo que les pasó y... *sigue hablando por siempre*

¡Qué estén muy bien! :D