domingo, 8 de marzo de 2015

Pánico! en el Pepsi

Sábado 28 de febrero de 2015. Pepsi Center. 15:00 horas. Temperatura: 32° (según el metrobús). El sol: a toda potencia. Los números de plumón sobre las muñecas de los chavos llegan al 180 y tantos, más los que acabamos de llegar.

Entre los comentarios escuchados en el proceso de amistosidad casual que se genera en las esperas eternas, me entero que hay personas que están ahí desde las 6 de la mañana. Creo escuchar que alguien dijo desde las 5.

Playeras, collares y sudaderas me comprueban que los ahí presentes somos hijos de la adolescencia “emo”: My Chemical Romance, Fall Out Boy, Tokio Hotel. Ahora, a varios de ellos les gusta Bring Me The Horizon y Black Veil Brides.

En su mayoría somos mujeres, y mujeres… ¿cómo nos dicen luego? “Verticalmente desafiadas”. (“¡Sí! Al fin un concierto en el que podré ver algo”, confieso que pensé.) De ambos géneros vamos con vestimentas del negro al rosa – y atravesando toda una gama de colores cabelludos –. Me sentí vieja al caer en cuenta que, al menos en la pequeña muestra en la cual conviví, todos comentaron a qué carrera acaban de entrar o a cuál universidad se quieren ir. Y yo, repensando cómo planeo titularme.

Mientras desplegamos nuestros picnics improvisados con comida de tiendas de autoservicio (ya después recorriendo la fila, hasta el cadáver de un pollo rostizado encontramos), nuestros oídos fueron sorprendidos. De la nada, llegó hasta la fila la voz de Brendon Urie en la prueba de audio: “If you love me let me gooo!”. Todos gritaron y corrieron a pegar las orejas en las puertas de cristal del Pepsi. Esto también nos chismeó que tocarían Vegas Lights. La mayor de las sorpresas fue escuchar el ensayo de Bohemian Rhapsody de Queen. El corazón se me hizo chiquitito.

Después, nosotros nos convertimos en el entretenimiento. A eso de las 5 de la tarde nos pusieron a todos de pie y dieron las indicaciones de “boleto en mano y prohibida la entrada tanto con cámaras como con alimentos”. Nos zambutimos la boca con todo lo que traíamos. Las galletas fueron compartidas y la bolsa de Doritos circuló por todos lados con tal de que ya se acabara.

Y todo para nada, porque igual nos mantuvieron ahí afuera como otra hora más. El hombre detrás del altavoz contenía la risa cada 15 minutos que daba las mismas instrucciones a las que los hartos enfilados contestaban con un desesperado “¡Ya lo sabemooos!”.

El personal de seguridad en el acceso tampoco quiso quedarse atrás, así que les parecía gracioso acercarse a las puertas como si ya las fueran a abrir, para después alejarse y decirnos que “aún no” con el dedo. No supimos si reír o llorar, pero le echamos porras al poli para ver si accedía a liberarnos de nuestro sufrimiento.

La felicidad finalmente llegó como a las 6:15. En la entrada, un par de altísimas y delgadas edecanes regalaron bolsitas de Doritos Nacho. A mí me pareció un truco para que nos diera más sed de la que ya traíamos para terminar comprando algo de beber ahí dentro… porque eso fue exactamente lo que sucedió más tarde.

De manera casi imperceptible, la masa de humanitos se fue compactando cada vez más y más. Sin notarlo, ya estábamos todos pegados, acalorados y como dos metros más cerca del escenario.

Desde la primera fila apareció un globo azul para distraer la ansiosa desesperación de los apretujados. Después, brotó otro par de globos. Fue uno de esos extraños momentos de comunión entre desconocidos en el que las demandas de las personas de atrás – exigiendo que les aventaran el globo para allá – provocaron risas colectivas.

Cuando a eso de las 7 y algo salió La Vida Bohème a telonear, el ambiente se animó más, al principio como para seguirle la corriente al eufórico vocalista y guitarro principal. Debo confesar que han sido pocas las veces en las cuales una banda que abre me ha impactado (digo, me tocó ver a Moderatto en 2010 con Bon Jovi), pero en esta ocasión resultó totalmente acertada la elección de teloneros. La marea de General A terminó saltando y – según nosotros – coreando al ritmo de su prendido Indie Rock. La Vida Bohème llegó en un “¿cómo dicen que se llaman?” y se retiró con la impresión de “no pues sí están chidos, ¿eh?”.

Dentro del vaso mezclador se agregó el licor de la desesperación por ver a los ídolos de la pubertad más el jugo de la emoción rítmica acrecentada por La Vida Bohème. El resultado fue un cóctel de empujones masivos (provenientes, creímos, de aquellos que no llegaron temprano y buscaron acercarse más al escenario así, a la viva México). Y la flama que terminó por encender el tan anhelado trago, fue el momento en el que se apagaron las luces y entró Panic! at the Disco con Vegas Lights.

Los saltos, los alaridos y la emoción (de todos y mía) fueron abrumadores. Luché entre empujones y brazos que volaban para poder contemplar al fin tan cerca a el amor de mi vida mi músico favorito, Brendon Urie. Pero no todo pudo ser miel sobre hojuelas. Nunca me habían masacrado tanto en un concierto, ni siquiera cuando me aferré con mi vida a la valla para ver a Anthrax de frente. Todavía en Time to Dance y The Ballad of Mona Lisa no podía ver, ni cantar, ni respirar, ni sentir bien fijo el suelo bajo mis pies. Con todo el dolor de mi corazón decidí replegarme hacia un lugar en el cual el ímpetu de los más jóvenes no me sacara a golpes el aire de los pulmones.

Llegué a un lugar seguro justo a tiempo para The Only Difference Between Martyrdom is Press Coverage: la primera canción de su primer álbum, en la cual prometieron sacudirnos mientras prometiéramos escucharlos. Después, Let’s Kill Tonight reafirmó mi agradecimiento hacia mis pies que me sirvieron bien al salir de ese infierno en el cual me encontraba al inicio del show. (Si disculpan mis malas bromas de fan, o hasta les parecen simpáticas, me harán la niña más feliz del mundo.) Una gloriosa mujer que vendía refrescos apareció frente a mí como enviada por ángeles. Le compré un vaso de a litro de Fanta y no supe en qué momento se terminó.

Panic! nunca deja en el olvido a alguno de sus bebés; hubo representantes de sus cuatro discos. Girls/Girls/Boys, del más nuevo Too Weird to Live, Too Rare to Die!; Ready To Go (Get Me Ouf My Mind) de Vices & Virtues; Nicotine, igual del más reciente; New Perspective de la banda sonora de la película Jennifer’s Body (película que ni vi, pero canción que me marcó con profunda profundidad); But It’s Better If You Do de A Fever You Can’t Sweat Out… Viéndolo en retrospectiva, de Pretty. Odd. sólo tocaron Nine In The Afternoon. Tal vez les traiga malos recuerdos de esa época en la que Panic! se vio dividido en dos y el futuro de la agrupación se percibía incierto.

Casual Affair fue la menos coreada y se sintió como un brevísimo descanso a mitad de concierto. En Miss Jackson, cerca del final, hicieron su típica pausa dramática para que Brendon realizara su esperado mortal hacia atrás. “¿Crees que alguna vez no haya aterrizado bien haciendo eso?”, le preguntó la mujer junto a mí a su pareja. “Supongo que sí”, contestó él. “Espero que no”, pensé yo.

“Is this the real life, is this just fantasy?”; el corazón se me volvió a hacer todavía más chiquito. Bohemian Rhapsody es de esas canciones que todo mundo conoce aunque ni sepan cómo se llama, y que a todos les llega. Panic! tiene el hábito de tocar covers de Rock clásico en sus presentaciones, cualidad que a mis ojos los hace ver todavía más perfectos. La verdad, yo no esperaba que fueran a tocar la Rapsodia (claro, eso antes de escucharla en la prueba de sonido), pero en cuanto empezó le marqué a mi papá, el público tuvo un instante muy emotivo, y no le colgué hasta el último “Anyway the wind blows”. Mi papá es admirador de Queen, y si no fuera por su melomanía, probablemente yo no hubiera estado ahí en ese momento.

Para no darle tregua a nuestras emociones, siguieron con Lying Is The Most Fun a Girl Can Have Without Taking Her Clothes Off. Nuestros adolescentes corazones latieron rápido, rápido. Brendon es una persona de pocas palabras, al menos en concierto. Sólo alguna que otra vez se detuvo para agradecer nuestra presencia y enloquecido apoyo. Pero no hubo recompensa más cálida que ver su sonrisa cada vez que le prestó el micrófono al público y que el Pepsi le respondió cantando a la perfección sus canciones.

Siguió la romántica Collar Full (puse a mi novio al teléfono, insegura de si reconocería de qué canción se trataba) y “terminaron” con la última canción de su tercer disco: Nearly Witches (Ever Since We Met…), una de esas canciones que no a muchos emociona pero que a mí encanta por su concepto. Panic! salió del escenario, pero sabíamos que esto aún no terminaba porque: 1) No podían irse sin dar las gracias, o sea y 2) ¡falta el “hitazo”!

Las cosas se hacen en orden, por favor. Regresaron con la primera canción de su cuarto disco. “This is gospel for the fallen ones locked away in permanent slumber”. Todo un emotivo himno entre sus seguidores. A mí esa canción me arranca lágrimas y pude ver que, al menos, a la chica junto a mi lado, también.

Brendon volvió a dirigirse a nosotros para decir que no tenían planeado tocar lo que iban a tocar a continuación, pero que alguien les aventó esa playera y no pudieron evitarlo. Mostró a la audiencia una playera gris con letras negras que decía “Positive Hardcore Saturday” (hay que recordar que ese 28 fue sábado). “Ohportodosloscielos, ¡Síii!”, pensé (¿o grité?). “Positive Hardcore Thursday” es una broma de Brendon en Vine, en la cual los jueves declama bellos mensajes positivos con una agresiva voz gutural. No puedo plasmar en palabras la infinita alegría que me causó escuchar a mi grupo favorito interpretar mi género predilecto. Si escuchar a Panic! tocar Metal – y Metal del pesado – con Brendon cantando al estilo gutural de Philip Labonte de All That Remains, no te hace reconocer lo talentosos y polifacéticos que son estos muchachos, nada lo hará.

Y ahora sí, a terminar con el éxito que puso a Panic! en el mapa: I Write Sins Not Tragedies. Está de sobra decir que todo el recinto se sabía de memoria la letra, y que muchos de nosotros interpretamos la historia que narra, con declamaciones corporales y todo, al igual que Brendon. Fue como un viaje en el tiempo que no deseaba ver concluido.

Fue tan rápido y mi cerebro aún no asimilaba la experiencia. Eran las 9:30. Me alejé un poco del tumulto para hablarle por teléfono a mi familia. Les había dicho que pasaran a recogerme a las 10 y –lamentablemente – todo terminó antes de lo esperado. Contestó mi hermano: “¿Pues cuánto tiempo tocaron? ¿20 minutos?”, dijo con sarcasmo. “Casi. Tocaron hora y media. Yo quería que durara tres semanas”, le contesté.


Y así fue como me tomó una semana y un día redactar la crónica del concierto al que siempre soñé con asistir y al que sentí nunca le haría justicia con mis palabras.

jueves, 5 de marzo de 2015

Saca la mata

Ahora el festival de Metal mexicano en el que tu cabello es el boleto de entrada llega a Colombia con el nombre de 4 Extraños Fest. Aquí, el Hairfest apoya a los pequeñitos de Casa de La Amistad para Niños con Cáncer; allá, hará lo suyo para las mujeres de la Fundación Simmon.

Desde Brasil hasta Polonia, el Hairfest ha sido motivo de admiración. Y cuando no se escuchan más que malas noticias que pintan aún más profundo el agujero en el cual se encuentra el país, motiva saber que una noble iniciativa mexicana ha impactado – y lo sigue haciendo – en diversas partes del mundo.

El festival organizado por Ogilvy & Mather se ha ofrecido a cumplir su peludo objetivo en otros países debido a su rotundo éxito. La primera edición del Hairfest se llevó a cabo el 12 de abril del año pasado. Todavía no cumple ni un año de existir y ya es la idea más premiada de México en festivales de comunicación internacionales de 2014, y quizá en toda la historia de nuestro país. Tanto en el London International Awards como en el festival de creatividad de Cannes se reconoció que si de algo no carecemos los mexicanos, es de inventiva y buen corazón.

Sin duda alguna este acontecimiento también ha sido una prueba fehaciente de que esta subcultura está compuesta por personas igual de humanas que cualquiera, y no por puros satánicos-sacrifica-cabras – como a algunos les gusta creer –.

Es una verdadera lástima que esta noticia no reciba el seguimiento mediático que merece. Sí, en su momento las televisoras mexicanas dedicaron algunos segundos de su programación a este evento, el primero en su tipo en el mundo. Pero después, nada.

Bueno, ¿qué podía esperarse en un país en el cual se retrata a los metaleros (o cualquier tipo de persona diferente) como lo peor que pudo sucederle a sus padres? ¿No han visto esos episodios de La Rosa de Guadalupe? Son una joya.


Encore


Le mandamos todas las buenas vibras del mundo a Bruce Dickinson en su tratamiento contra el cáncer. Gracias a Eddie que fue descubierto a tiempo.

domingo, 22 de febrero de 2015

Extrañas en tierra de extraños

Hace pocos días, la productora de conciertos Dilemma MX anunció que el grupo japonés BABYMETAL visitaría México este 9 de mayo. Ya tiene rato desde que la empresa ha dedicado parte de su tiempo a traer artistas que no son rockeros ni metaleros – ahora les ha dado por presentar grupos de K-pop –. Y, aunque con toda facilidad se puede encontrar que Dilemma se define a sí misma como enfocada a traer conciertos ALTERNATIVOS, nunca faltan quienes se molestan porque “¿Y esos chinos qué? Ni quién los conozca”.

Para la mala fortuna del grupo, BABYMETAL cuenta con todas las cosas que le molestan a los “metaleros de corazón”: son un grupo comercial de niñas asiáticas que bailan y cantan Metal. Sin duda es una propuesta muy fuera de lo común, pero vamos, si de algo tienen fama los japoneses es de innovar con las creaciones más inesperadas. Por ejemplo, tenemos a Versailles que toca una especie de Power Metal sinfónico engalanado en extravagantes trajes victorianos; Hizaki, uno de sus guitarros, incluso personifica a una mujer.

 Japón tal vez recurra a estas manifestaciones de originalidad con la finalidad de vender, o tal vez no. En este momento lo que nos atañe es la intolerancia de la escena metalera hacia un grupo que ni va a marcar el estándar para el futuro de la música pesada y, como siempre, se tiene la opción de no escucharlos si no te laten. Me parece una incongruencia ontológica que a un movimiento de vida alternativo le dé por hacer un llamado de “¡Atrévete a ser diferente!... Pero tampoco te pases”.

Otra de las quejas que surgió fue “¿Y por qué están tan caros los boletos?”. La verdad, sí es un precio elevado para un concierto en el Circo Volador, uno de los lugares predilectos para ir a  ver bandas escandinavas en unos $500. Pero no es del todo irracional cuando consideras que no sólo irías a verlas cantar; irías a ver una producción con efectos, su banda y hasta el grupo de bailarines, y hay que pagarles a todos. (Lo que sí es extraño es que Dilemma siempre ha manejado su boletaje con Ticketmaster y para este evento está con Superboletos.)

Razones para amarlas u odiarlas; BABYMETAL sin duda hizo de las suyas para darse a conocer en todo el mundo. Y la verdad es que siempre resulta interesante ver con qué nos salen ahora las hiperactivas mentes musicales de oriente.

lunes, 5 de enero de 2015

¿La culpa es de Barbie?

La preponderancia de la belleza externa sobre el valor interno ha sido una constante en la sociedad, sobretodo aplicada a la mujer. Diversos factores la provocan: la predominancia del sistema patriarcal, las tradiciones machistas, la supuesta concepción del sexo débil y la imagen del ama de casa perfecta.
Se han buscado las causas que instauran esta cosificación inconsciente en las mujeres desde pequeñas, y recientemente los principales acusados son los cuentos de princesas – más que nada los de Disney – y los juguetes – más que nada las muñecas Barbie –.
Se alude a la irreal figura de sus cuerpos de incitar en las niñas el ideal de tener esa anatomía para ser como sus ídolos. Pero, ¿es culpa de las caricaturas – cuya esencia  es la representación deformada de la realidad – o de que las niñas no hayan desarrollado la habilidad para diferenciar entre lo fantasioso y lo real?
Es cierto que estos modelos a seguir pueden causar fuertes desviaciones. Está el caso de la ucraniana Valeria Lukyanova, una de las varias mujeres que se han sometido a numerosas cirugías cosméticas para asemejarse lo más posible a Barbie. Incluso este fenómeno ha llegado a los hombres, donde el estadounidense Justin Jedlica  también ha modificado su exterior para asemejarse al novio de Barbie, Ken. En casos menos extremos, hay niñas que se convierten en adolescentes que ven el matrimonio como el “final” feliz de sus vidas y que se tiñen el cabello de rubio porque es el estándar de belleza que miran en las revistas (es un hecho sorprendente que en México, siete de cada diez personas se pintan el cabello rubio [La Jornada / 5 de mayo de 2014]).
Crecer con películas de princesas románticas y muñecas delgadas es de lo más común, por lo tanto, este no puede ser el motivo principal del descontento de algunas mujeres con su cuerpo. Si fuera tan inevitable para una niña diferenciar un juguete de plástico de su propio cuerpo, entonces debería haber más casos de niños accidentados por creer que ellos y el Superman que ven en la televisión poseen las mismas habilidades.
En una entrevista a niños de segundo grado de la escuela St. Edmund’s en Pittsburgh, Pennsylvania, se les presentó a Lammily, la nueva “Barbie normal”, creada por Nickolay Lamm con el objetivo de demostrar que el cuerpo de la mujer promedio es bello. Los pequeños comentaron que la muñeca les recordaba a las mujeres de sus familias, y reconocieron que su cuerpo era por mucho más parecido a uno real comparado con el de Barbie, con la cual todas las niñas admitieron jugar.
Culpar a las muñecas o a las princesas por el concepto erróneo que tienen algunas mujeres con respecto a su imagen es querer atacar el problema de forma superficial. Es como culpar al refresco por la obesidad; es muy fácil señalar a un tercero como la causa e ignorar la responsabilidad que tenemos cada uno de nosotros con el problema.

La verdadera solución a largo plazo – como siempre y en todo – es una educación integral fundamentada en valores. No importa cuántos ni cuáles estereotipos existan en el mundo, cuando una niña es formada para tener un criterio propio basado en el respeto hacia los demás y hacia sí mismo, ni todas las Barbies del mundo la harán sentirse menos hermosa.

domingo, 28 de diciembre de 2014

De la tinta al pixel

No hay duda de que el tradicional libro impreso atraviesa un periodo de transformación a partir del surgimiento de los textos digitales. Las posturas con respecto a esta evolución van desde los pragmáticos agradecidos de poder cargar cientos de libros en su tablet hasta quienes se rehúsan a leer sin ser capaces de disfrutar el olor del papel.

Esta situación conlleva varios aspectos a considerar, pero sobre todo debe destacarse que el libro no es sólo un objeto, también es un símbolo cultural. En la sociedad el libro representa estudio, intelecto, brinda un estatus académico. Y – al menos hasta ahora – los dispositivos electrónicos no cuentan con este significado que los libros se han construido desde hace 2 mil años.

Entre las ventajas de los llamados e-books se encuentran su practicidad, bajo costo y rapidez de difusión. Han sido una ventaja para quienes desean leer un libro que, o no están dispuestos a hacerle un lugar en sus libreros o cuyo precio no les es accesible. A su vez, los textos digitales les han dado a escritores independientes la oportunidad de tener una plataforma de publicación sin tener que recurrir a los costos de la imprenta. Incluso puede considerarse el factor ecológico al evitar el uso del papel.

Cada quien está en su derecho de preferir la tinta o el pixel, y cada medio tiene tanto ventajas como desventajas. La interrogante planteada es ¿el e-book llegará a reemplazar al libro tradicional?

Veámoslo en números. En 2012 Amazon reportó que por cada 100 libros físicos comprados, 114 libros para Kindle eran descargados. Pero las estadísticas aumentan de manera progresiva, ya que en el primer cuarto del mismo año las ganancias en libros digitales eran de 230 millones de dólares, mientras que para finales de 2012 llegaron al billón de dólares. Esto debido a que los usuarios de Kindle tienden a comprar hasta cuatro veces más libros de los que adquirirían en una librería gracias a la comodidad de poder ir de compras sin abandonar el hogar. Por el otro lado, las ventas de libros físicos descendió un 16% de 2010 a 2012, según análisis de Nielsen BookScan.

Pero no todo se verá perdido para la lectura en papel. Hay publicaciones que debido a sus características inherentes no podrían adaptarse al mundo digital, como lo son los libros infantiles ya que éstos cumplen una función lúdica necesaria para el desarrollo motriz de los infantes. También se encuentra una cuestión que no suele considerarse lo suficiente: sí, es verdad que los e-books son miles de veces más fáciles de transportar y esto repercute en un mayor alcance para la difusión cultural. Pero, ¿qué sucede con las comunidades de escasos recursos? Las personas con mayor necesidad educativa son a su vez quienes menos posibilidades tienen de acceder a la tecnología.

Además, seamos sinceros, las posibilidades de la Internet son ilimitadas y sería un poco iluso creer que un niño promedio preferirá descargar textos de Historia a pasar un rato jugando Angry Birds. Una de los mayores defectos de los dispositivos electrónicos es la imposibilidad de concentrase en una sola tarea a la vez, la cual es esencial en la lectura.

Los e-books ganan terreno y seguidores, pero el libro siempre tendrá esa significación que aquellos amantes de la lectura saben apreciar y, con toda seguridad, son quienes seguirán viendo al papel encuadernado como un compañero fiel e irremplazable.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Rock: sin lugar en la industria

¡Hola, hola! ¿Cómo han estado?
Antes que nada, una disculpa por tener tan descuidado el blog. Ya saben, la escuela. Pero también la escuela me ayuda a tener material que publicar durante vacaciones, así que, eso. xD Y ahora sé redactar artículos.
Saben que cualquier comentario es bienvenido. c:




Rock: sin lugar en la industria

“En lo que se refiere a la industria [musical], el Rock N’ Roll es como el primo feo”. (Slash, The Irish Times) Ésta siempre ha sido la verdad. Desde los inicios del Rock, cuando los padres de familia se escandalizaron al ver a sus hijos bailar “música de negros”, hasta la actualidad, cuando los vecinos de Texcoco temieron la presencia de un festival metalero debido a “la clase de personas que suelen ir a esos eventos”.

En la era capitalista actual, más allá de clasificar las manifestaciones artísticas según cuestiones morales, la fórmula que se sigue es la del dinero. Ahí se tiene a Miley Cyrus que – independientemente del gusto personal – es de más criticada por su escandalosa actitud, pero como su polémica vende, publicidad no le falta.

Lo diferente y el gusto de las minorías no son un negocio redituable, pero la gula de los empresarios les impide dejar un mercado sin explotar. ¿Qué se debe hacer para capitalizar un género musical que suele mantenerse lejos de los reflectores? Institucionalizarlo; volverlo parte del sistema.

 El Salón de la Fama del Rock and Roll – ubicado en Cleveland, Ohio –  es el hito de este intento por convertir el Rock en alguna clase de institución. Su objetivo es coleccionar, preservar e interpretar el impacto que ha tenido este género en el mundo, pero con el transcurrir de los años sólo ha logrado demostrar que sus intereses son todos menos honrar la esencia del Rock.

Desde 1986, El Salón de la Fama nomina cada año a un grupo de músicos que podrían recibir el honor de ingresar en él. El requisito primordial – según – para ser candidato es representar al género en alguna de sus etapas evolutivas. Los primeros miembros de El Salón cumplen sin duda: Chuck Berry, Elvis Presley, Aretha Franklin, The Beatles, The Doors, entre otros. La confusión surge cuando los Bee Gees entran nueve años antes que Black Sabbath y ABBA cuatro años antes que KISS, por mencionar pocos ejemplos (pareciera que los representantes de esta institución olvidaron que la música Disco surgió como el antítesis del Rock).

Cabe mencionar que los hijos oscuros y menos difundidos del Rock, como el Progresivo y el Heavy Metal, no son tomados en cuenta ya que, al parecer, este tipo de subgéneros apenas han sido reconocidos como trascendentes en su historia. Resulta que en 2008 la gente se dio cuenta de lo importante que es Madonna en el género pero aún no consideramos que Deep Purple sea digno de ingresar. Al parecer todavía no nos enteramos que Smoke On The Water es un himno entre rockeros.

¿Qué podía esperarse? El fundador de El Salón, Jann Wenner, es también co-fundador de la revista Rolling Stone; medio impreso que empezó enfocado a la contracultura y que ahora presume a Justin Bieber en su portada. Es evidente que en los criterios de selección pesa más la popularidad y las ganancias que deja el artista que la relevancia histórica en el género.

Otro ejemplo de la moderna capitalización del género fue la controvertida declaración de Gene Simmons al afirmar que el Rock al fin había muerto. Fue un argumento válido al sostenerse en la idea de que las descargas ilegales de música por Internet no permitirán a las bandas nuevas hacerse de los recursos suficientes para despegar su carrera, pero también deja ver la reconocida postura de Gene siempre enfocada hacia el aspecto financiero.


Es innegable que en la actual industria musical si no vendes y te expones, se considera que tu carrera ha sido infructuosa, pero el Rock puede escapar a este destino. Este género nació como una rebelión hacia el sistema, entonces tanto las ilógicas decisiones de El Salón de la Fama en pro de lo comercial como las predicciones económicas de Gene Simmons son evidencia de que el Rock aún conserva su espíritu de resistencia hacia la institucionalización. Es cierto que el Rock and Roll no ha tenido un lugar primordial en la industria de la música pero, ¿es esto en realidad algo malo?

viernes, 29 de agosto de 2014

Corea sabe lo que hace: El K-Pop y sus aciertos

¡Holaaa! :D

Antes que nada pediré una disculpa por haber desaparecido tanto tiempo. Tuve algunas situaciones que atender y un periodo de hibernación mental del que no me podía zafar. Pero ya estoy de vuelta con algo en lo que he estado trabajando y que espero sea de su agrado, les parezca interesante o al menos coqueto para leer en el baño. Cualquier comentario, opinión o crítica son bien recibidos.

¡'Amos pues!



Corea sabe lo que hace
El K-Pop y sus aciertos


Con el paso de los meses, la inserción del mercado de música Pop coreana - K-Pop - resulta más evidente. Independientemente de las preferencias musicales de cada quien, es interesante analizar cómo es que este país asiático ha logrado adentrarse de manera tan rápida en distintos ambientes alrededor del mundo. Sobre todo en México, en donde no resulta común la difusión de temas en idiomas diferentes al español o el inglés.

Existen factores específicos que han desembocado en esta nueva tendencia. Se pueden calificar de innovadores, profesionales o de mercantilistas, pero lo que es indudable es que sus efectivas estrategias les han generado los resultados deseados.

La mayoría de los sellos discográficos en Corea - como es el caso de JYP, YG y S.M. entertainment - siguen un modelo similar en la selección de sus artistas: cada determinado tiempo se abre una convocatoria de audiciones para ser seleccionado por la empresa, la cual se encarga de entrenar a los elegidos en música y baile. Cuando el productor considera que ya están preparados es cuando se firma el contrato y se alistan para el debut del grupo o solista.

Este sistema tiene dos caras, ya que si bien la preparación de los artistas está encaminada al éxito comercial (considerando la música como un producto, lo cual es una de las características principales del Pop), también se garantiza un nivel de la calidad en la producción.

Una estrategia que utiliza el K-Pop para enganchar seguidores, más allá de las melodías pegajosas y coreografías complejas, es mantener una presencia constante. Grupos, bandas y solistas en general tienden a seguir un proceso similar durante sus carreras. Se encierran en el estudio para componer, ensayar y grabar, entran en labor de parto, el disco nace, lo promocionan, salen de gira y el ciclo se reinicia en una temporalidad de uno, dos, tres años o incluso más.

En el K-Pop se recurre a la exhibición de trailers y teasers de videos musicales y álbumes, los cuales anuncian el regreso (comeback) de los cantantes. Se liberan cuantos anuncios se consideren necesarios y en la periodicidad exacta para mantenerse en la memoria. "En esto trabajamos. Espéralo, que ahí viene". Pequeños bocados para conservar - y hasta incrementar - el hambre.

Los álbumes que manejan pueden ser completos o mini-álbums, los cuales contienen menos canciones y, por tanto, el tiempo invertido en ellos es menor. Se obtienen más discos en menos tiempo y se evita que los fans pasen largos periodos de espera, lo cual disminuye los factores del olvido y de la pérdida de interés.

Ésta no es la única táctica que se emplea en los CD's para atrapar la atención. A continuación se expondrán dos ejemplos de cómo el empaque y el contenido del álbum juegan un papel importante en su encanto. Es la propuesta que se le ofrece a los discos tradicionales frente a la preferencia actual de las descargas digitales.


Álbum completo. Blockbuster del grupo Block B



 Booklet al interior

Track list

 Fotografías de cada uno de los integrantes

Letra de las canciones

 Fotografías grupales



Mini-álbum. One of a Kind de G-Dragon (una de las figuras más emblemáticas del K-Pop)





 Contiene CD, fotografías y una tarjeta de descarga para contenido digital exclusivo


 Tracklist




La familiaridad con la cual se presenta a los cantantes - en reality shows, entrevistas, competencias deportivas, juegos y demás programas variados - desemboca en percibirlos como personas normales, con gustos y actitudes como las de cualquier otro individuo. De esta manera resulta más sencillo encariñarse con ellos y, sin duda, se crea un lazo más fuerte cuando se tiene la posibilidad de admirar a alguien dentro del mismo "plano existencial" que el propio, en comparación a idolatrar a una persona que se concibe como un ser inalcanzable sobre la altura de los escenarios.

No se pretende afirmar que Corea es pionera en este tipo de innovaciones en la industria, ya que no es así, pero sí se destaca la habilidad que ha demostrado para explotarlas dentro del nuevo contexto musical en la era digital. Estas tácticas pueden ser utilizadas por toda clase de artistas de todos los géneros musicales, ya que se ha probado su eficacia al lograr mantenerse en la cotidianidad de las audiencias, lo cual conlleva a la solvencia del negocio.



Agradecimientos: A Laura Angeles por el préstamo de los álbumes.